jueves, 9 de junio de 2011

Asamblea de Monte

Voy a hacer un alto en la secuela “Indignados”, (nada, Piratas del Caribe va por IV y nadie se queja) Pero tengo un buen motivo para hacerlo.
Desde Cádiz, mi amiga Montemayor comenta y se confiesa en mi post anterior. Considero importante debatir con alguien que forma parte de ese movimiento de “Indignados”, que participa en Asambleas, que es mujer (y por lo tanto no es igual a mí) y que desde Cádiz, en los tramos en que su multiocupación le permite (su trabajo, sus hijas, su matrimonio, las asambleas...), busca tiempo para entrar a mi blog y exponer sus ideas y su sentir acerca de mis opiniones.
Le estoy tremendamente agradecido por ello y he decidido publicar como post su comentario y un poco postcomentarlo a continuación.

7 de junio de 2011 16:13
Monte dijo...

1ª Parte:
Bueno, Ruben...... son muchas las ideas que se me vienen a la cabeza, y tengo a Julieta metiendome a Hello Kiti por la nariz, pero iremos poquito a poco, a ver si soy capaz de escribir con lucidez lo que pienso. Me gustaria contarte primero para situarte/me, mis antecedentes Asamblearios, que tambien los tengo, seguro que nada que ver con los tuyos, pero te aseguro, que dejaron marcas en muchos de nosotros, los "del barrio".
De forma resumida te cuento, que yo, nosotros, algunos de nosotros, somos hijos de lo que se llamó la reconversión industrial. Nuestros padres, obreros de Astilleros. Nuestras madres, limpiadoras, amas de casa (este termino nos dará pa otro debate), cuidadoras de nuestros abuelos, de nosotros. Nuestros días transcurrian, entre Asambleas, contenedores ardiendo, lavadoras y macetas volando y nuestros padres corriendo, delante o detras de la policia. Los mas valientes miraban desde el balcón y los que eramos mas corbades nos escondiamos debajo de la cama, a esperar que no se oyera nada.
Cuando eramos pequeños no jugabamos al tenis, nuestros juegos eran, la patá, el puli en alto o el mangüiti, juegos todos, poco refinados. Y por supuesto y esto lo cuento con todo el cariño, cuando sonaba la sirena de Astilleros a las dos de la tarde, eramos una marea de niños esperando en la plazoleta, a que llegaran nuestra propia marea de padres, marea que venia precedida por un olor intenso a hierro, a soldadura a mugre de los monos.........
Así que, puestos ya en antecedentes, imaginate de que color podia llevar la chaqueta, cuando me hice adolescente........ es evidente que mi corazon siempre ha estado en el lugar que le correspondia, física y sentimentalmente. Pero sin embargo no ha tenido que pasar demasiado tiempo, para que los que yo creia que eran los mios, empezaran a cambiar mi corazón y por supuesto mi opinión, y este primero, se me ha quedado muy pequeñito, tambien física y sentimentalmente.
Mucho despues, y habiendome tropezado varias veces con la misma piedra, me he dado cuenta de que la política y los políticos no tiene color ni ideologia, que da igual como se vistan, que las izquierdas y las derechas van juntas de la mano hace mucho y que lo que tenemos ahora no son guerras ideológicas sino guerras económicas.
Y ahora viene al pelo un poema de Gloria Fuertes que lei hace tiempo y que describe a la perfeción mis sentimientos:

Mi espíritu revolucionario rebelde
no puede pertenecer a ningún "partido"
pertenece a un entero
a la entera humanidad presente y futura.

Ahora y dicho todo esto, creo que muchos de nosotros, gente que no pertenece a nada ni a nadie, tenemos una necesidad, una necesidad vital y es que necesitamos gritar, tan fuerte tan fuerte, que se nos oiga en cualquier lado. Necesitamos recuperar la posibilidad de hablar, de expresarnos, de no tener que elegir entre el blanco y el negro, de recuperar la cara de "no soy tonta", que aunque disimule me he dado cuenta que me estas robando, que me doy cuenta que mi hermano, mi vecino, mi amigo, mi gente, mis iguales..... no son ahora tan felices, porque ya la ideologia no reconforta, porque ahora, si no tienes, sencillamente "no existes". No formas parte de nada, eres un numero mas entre los cinco millones de parados (y esto si que es una gran masa). Así que necesitamos gritar , aunque solo sea para que la ulcera de los estomago salga pa fuera.

2ª parte:
Ruben yo entiendo este movimiento, como algo mas intelectual que político, y creo que son los filosofos, universitarios, maestros, poetas, escritores, etc....los que tienen cosas que decir, y son los que tendrian que volver a sentar las bases de la convivencia, que nos recuerden que somos seres sociales, tendriamos que dejar a un lado al individuo y ser capaces de reconocer al colectivo. Pero para conseguir algo, habria que empezar de muy abajo, de cero y primero tendriamos que despojarnos de todos nuestros prejuicios, quedarnos limpios, libres de polvo y paja, y sentirnos los unos a los otros ¿Cuanto tiempo hace que no pedimos azucar al vecino?, ¿quien se atreve a dejar a sus niños un ratillo con la vecina mientras vas a comprar?...... tenemos que volver a educarnos y primero tendremos que despojarnos.
A groso modo, me parece que esto que te cuento es lo que deberia prevalecer, ese sentimiento de alegria, y no de ilusión como tu me propones, no quiero un motivo para ilusionarme, ya que ilusión se refiere a una esperanza infundada...............quiero motivos para seguir en la calle y motivos para entender este movimiento como algo posible, necesario............. y real.
No se si he conseguido expresar con claridad mis pensamientos, ya que ha medida que escribo se me vienen otras ideas, y se me estan haciendo nudos en los dedos, así que lo dejo aquí, y no dudes nunca, que cuando lleves la razón te la daré......................quedo a la espera de esa propuesta tuya que me tiene intrigadísima.
Bueno lo último, creo que es muy importante observar que cosas nos estan uniendo y no quedarnos con las que nos separan.
Muchos besos desde Cádiz.


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Mucha nostalgia, querida Monte, mucha añoranza “del barrio” es lo que leo en tu comentario. Me ha dado hasta envidia que hayas tenido una vida así de lindamente recordable, precisamente porque cualquiera pensaría que es vida para olvidar. Me trajo a la memoria una película inglesa, “Billy Elliot”.
También es cierto que todos tenemos una hermosa vida de infancia y adolescencia. Y la enorme mayoría de los hoy adultos, más-menos maduros, olvidamos que ese lindo recuerdo es el resultado de contemplar la lucha de nuestros padres por la supervivencia. Claro, no tenemos idea realmente de cómo se sintieron ellos ante esa, su propia vida. Nosotros nos limitamos a jugar, a disfrutar de la libertad de no tener que ser responsables. Podían estar nuestros padres en plena guerra o exiliados o jugando al golf. Nosotros éramos felices.
En el primer capítulo de La insoportable levedad del ser, Milán Kundera, refiriéndose a la idea del eterno retorno de Nietzsche, hace una reflexión escalofriante acerca de este hecho:
“No hace mucho me sorprendí a mí mismo con una sensación increíble: estaba hojeando un libro sobre Hitler y al ver algunas de las fotografías me emocioné: me habían recordado el tiempo de mi infancia; la viví durante la guerra; algunos de mis parientes murieron en los campos de concentración de Hitler; ¿pero qué era su muerte en comparación con el hecho de que las fotografías de Hitler me habían recordado un tiempo pasado de mi vida, un tiempo que no volverá?
Esta reconciliación con Hitler demuestra la profunda perversión moral que va unida a un mundo basado esencialmente en la inexistencia del retorno, porque en ese mundo todo está perdonado de antemano y, por tanto, todo cínicamente permitido.”
(aquí el primer capítulo completo)

Todos tenemos nuestras reconciliaciones inconfesables y un super-recuerdo de la infancia salvador para cada momento difícil. Pero una cosa es recordar el pasado con cariño y otra bien distinta querer volver a él. Por eso me permito sugerirte una pregunta al respecto:
¿Era mejor aquella vida tuya “del barrio” que la que viven hoy tus dos preciosas niñas? Por lo que leo se me antoja que, cuando te indignas, inconscientemente priorizas lo que has perdido tú en detrimento de lo que han ganado ellas.

Pero vamos por parte... Ojo, no quiero que esto sea una controversia en la que necesitemos quedar uno mejor que el otro. Sólo expongamos nuestros puntos de vista y veamos en qué podemos coincidir. Y trataré en lo posible de referirme exclusivamente a la idea, a las ideas, aunque personalice en ti mi discurso. Sé que no te vas a molestar, cosa muy rara cuando se confrontan ideas en estos tiempos.
Para empezar, dejemos clara una primera y fundamental coincidencia: el enorme poder del Estado, que hace enormemente poderosos a los políticos, empeora nuestra vida cada día y hay que encontrar la forma de resolver eso.
Vayamos a tu texto entonces.
...
Dices: “tenemos una necesidad, una necesidad vital y es que necesitamos gritar, tan fuerte tan fuerte, que se nos oiga en cualquier lado

¿Te has preguntado seriamente por qué tienes esa necesidad de gritar? ¿Te has preguntado honestamente contra qué o contra quién debes gritar? ¿Estás culpando acaso a otros de que ya la ideología no reconforta? ¿Es por eso que ya no perteneces a nada ni a nadie? ¿Qué ha pasado con la ideología? ¿que no era real, que era falsa, que no era tuya?
Ideología viene de idea, la idea proviene de la mente, del pensamiento. ¿Habías pensado tu ideología o simplemente habías adoptado alguna, la que te inculcaron de adolescente?
No es lo mismo descubrir que aprender, no es lo mismo pensar que repetir.

Seguramente estás en lo cierto cuando dices Necesitamos recuperar la posibilidad de hablar, de expresarnos, de no tener que elegir entre el blanco y el negro...” Una vez que lo admites, ya está claro que lo necesitas. Pero ten en cuenta que nunca nadie te ha quitado esas posibilidades que nombras. Ni muchas otras. Si te has callado ha sido por decisión propia. Igual si te has dejado manipular, o si has consentido cambiar en su momento lo que entendías correcto por alguna ventaja inmediata, pensando quizás que era posible aplazar el acto de ser honesto y coherente sin pagar a la larga un alto precio por ello. Ser funcionario del Estado es un ejemplo de esto.
Y me refiero al hecho de supeditar tu razón, tu pensamiento y el ejercicio de obtener un criterio estrictamente personal a, por ejemplo, la exaltación de esa ideología que ahora ya no te reconforta.
Y me refiero, por supuesto, al acto de aparcar todos lo sueños y proyectos más hermosos, aquellos que conducen a la realización personal, para garantizarse un puesto de trabajo "de por vida".

Dices: “porque ahora, si no tienes, sencillamente "no existes".”

¿Y antes? ¿Existías aunque no tuvieras? Si eso es cierto es que algo ha cambiado. Veamos qué.
¿Te parece un atributo positivo, moral o éticamente, el hecho de que “si tienes”, digamos dinero o propiedades, “existes”? ¿Te parece bueno que para ser alguien tengas que “tener algo”, material se supone?
Si la respuesta es Sí, quiere decir que quien ha cambiado eres tú, que ahora das valor a las posesiones materiales, cosa que antes no hacías. En ese caso no comprendo tu “indignación”, porque para tener cosas materiales, riqueza, hay que crearlas, hay que trabajar y tener éxito en el trabajo, lo que se manifiesta en dinero o bienes o propiedades. (Ojo: otra manera es robando o adquiriéndolas de forma ilícita o apropiándosela legalmente a través del gobierno por ejemplo, pero ese no será tu caso jamás, me consta) Si no has trabajado ni te has esforzado honradamente para ello estoy seguro que consideras que no te corresponde “existir”, figurar, "ser alguien", puesto que no eres ni envidiosa ni deseas tener más de lo que mereces. No tendrías en este caso motivo para indignarte.
Si la respuesta es No, ¿a qué viene la indignación? Si esa premisa, si no tienes, sencillamente "no existes", te parece superficial digamos, inmoral, inapropiada, ¿qué mas te da “no ser”? Allá los que crean que por tener “cosas” son importantes. Eso no va contigo. No tendrías, en este caso tampoco, motivo para indignarte.
Tengo claro que entiendes perfectamente a qué me refiero con todo esto. Tengo claro que lo sabes tan bien como yo. Pero tengo la impresión que lo olvidas en el entusiasmo de las Asambleas.

Dices: “...yo entiendo este movimiento, como algo mas intelectual que político, y creo que son los filósofos, universitarios, maestros, poetas, escritores, etc....los que tienen cosas que decir”

¿Y tú, no tienes cosas que decir? ¿Y tu marido y tu cuñado con su pequeña empresa de construir y vender música no tienen nada que decir? ¿No te gustaría que esos dos torpes empresarios pero enérgicos emprendedores y brillantes pensadores y extraordinarios seres humanos tuvieran éxito y ganaran mucho dinero con su esfuerzo, cosa que los haría felices y te harían feliz a ti y a la familia y de paso nos beneficiaría a todos los demás, por ejemplo a la persona que compre el producto que ellos les ofrecen o al colectivo social que se reúna a disfrutar de sus propuestas?
¿Crees que tienen más que decir los filósofos, universitarios, maestros, poetas y escritores que los tíos que se inventaron este software a través del que estamos tú y yo conectados a 700 km de distancia?
¿ Crees que el pensamiento es exclusividad de los filósofos?
¿ Crees que la juventud es patrimonio de los universitarios?
¿ Crees que la enseñanza de la verdad es prerrogativa de los maestros?
¿ Crees que los poetas y los escritores inventaron las palabras o el lápiz o la máquina de escribir o el ordenador?
Dices que crees que ellos son los que tendrían que volver a sentar las bases de la convivencia... ¿Y por qué mejor no piensas que hay que dejar que la gente decida por sí misma cuáles han de ser las bases de su convivencia? Libremente, como se les antoje. No esperes a que los filósofos te indiquen que le pidas azúcar a la vecina... hazlo por ti misma... ya estás tardando...

Dices: “que nos recuerden que somos seres sociales” ...

¿A que comienzas a sentirte mal? ¿Necesitas que alguien te recuerde eso, que somos seres sociales? No vayas más a la Asamblea: yo te lo acabo de recordar. ¿O sólo eres un ser social si vas a la Asamblea y te indignas y te enfrentas al capitalismo? No, Monte, no puedes dejar de ser un ser social ni aunque lo intentes, ni siquiera aunque nadie te lo recuerde. Es inherente al ser humano, puesto que en caso contrario no podrías llegar a ser siquiera persona, pues nadie te enseñaría a pensar y sin pensar te mueres, porque no tienes instintos de supervivencia. Eres el único animal que necesita pensar para poder comer y sobrevivir. ¿Lo habías pensado?
Es por eso que hemos formado el lío que hemos formado en la Tierra.

Dices: “tendríamos que dejar a un lado al individuo y ser capaces de reconocer al colectivo

¿Colectivismo o individualismo? ¿Cuántas de las cosas que aplazas cada día las puedes achacar a tu individualismo? Aplazas leer un buen libro, ver alguna película, escribir algunas de tus ideas, ¿quién quita que hasta hacer un blog? ... irte a un parque con tus niñas y con tu marido, regalarte algún viaje a Marruecos o a Brujas... Hay mucho más... Pues, todo eso que aplazas corresponde estrictamente al territorio de tu individualidad.
¿Qué eres, Monte, un colectivo o un individuo... como qué te reconoces? Para mejor precisar, ¿estás casada con un miembro del colectivo humano social o con un individuo exclusivo, particularmente único irreemplazable y elegido por ti justo por esas cualidades? ¿Tus hijas son un colectivo de hijos cada una, o las dos forman un colectivo familiar?
Ya te decía en el comentario anterior: cuando formas parte de un colectivo dejas de ser Montemayor. Y quienes te queremos necesitamos reconocer a la persona, al individuo que eres, no a la miembra de ningún colectivo, porque un colectivo no piensa, no ama, no pare, no sueña. Un colectivo no puede ser amiga, esposa, madre, hija...

Dices: “...habría que empezar de muy abajo, de cero y primero tendríamos que despojarnos de todos nuestros prejuicios, quedarnos limpios, libres de polvo y paja, y sentirnos los unos a los otros ¿Cuanto tiempo hace que no pedimos azúcar al vecino?, ¿quien se atreve a dejar a sus niños un ratillo con la vecina mientras vas a comprar?
Vamos a ver, detente y piensa serena y honestamente: ¿necesitas “indignarte” contra otros porque ya no te reunas con tus amigos o porque ya no le pidas azúcar a tu vecina ni le dejes las niñas un ratillo cuando vas de compras? ¿En qué momento de tu vida decidiste hacer responsable al gobierno, a los bancos, al mercado de no sentirnos los unos a los otros? ¿Son ellos “nuestros prejuicios”? Cuándo los destruyas o los mejores o cuando consigas que te escuchen ¿quedarás libre de polvo y paja?

No quiero que me respondas, quiero que te preguntes.

¿Te has preguntado qué es lo que te está pasando a TI?
No al gobierno, no.. ni a la sociedad, ni al sistema... ni a los bancos o los mercados...
¡A TI!
Y a los que gritan en la calle...
¿Acaso necesitan tú y ellos que el gobierno, los políticos, el sistema, los bancos centrales, las ideologías, lo que sea, les resuelvan los problemas que no les causan?

Y ahora te pregunto: ¿es en estos términos que se discute en las Asambleas?

Es cierto que todo está malogrado. Pero para mejorarlo hay que caminar hacia delante, no hacia atrás. Las ideas que escucho por todos lados a todas horas en boca de casi todo el mundo son ideas viejas: más impuestos, más democracia, más control, más representación... Y, en otro orden, más unidad, más colectividad, más compañerismo, solidaridad... Llevo toda la vida escuchando ese discurso una y otra vez y sé que no ha solucionado nada jamás. Es un discurso viejo e inútil.
¿Dónde están las ideas nuevas? ¿Dónde estás tú, renovada, dentro de todo eso? ¿Dónde está la nueva persona que eres y que va a cambiar la vida? Porque es por ahí que hay comenzar. Para cambiar la vida tienes que empezar a cambiarte tú. Esto no son palabras de asambleas ni dibujos poéticos ni metáforas ideológicas. Cambiar tú primero significa que pienses tu vida de otro modo, de un modo diferente al que te han enseñado que has de observarla. Porque del modo en que la has mirado siempre es evidente que no te satisface. Que pienses tu persona de un modo distinto, más cercano, más sincero, más armónico.

El orden social, de convivencia en que deambulas es insatisfactorio (por decirlo de manera suave) porque tú nunca te has mirado a ti misma dentro de ese orden: siempre te has visto como parte del colectivo, como tú le llamas. Y has hecho lo que el colectivo hace. Eso te da algo de seguridad, pero no te hace feliz.
Curiosamente, ahora mismo, estás "indignada" en colectividad. Gritas en colectivo. Cuando acabe todo, que acabará, volverás a casa a tu personal colectiva soledad. Quiere decir que no estarás sola porque sabes que formas parte de un colectivo de personas solas, solitarias, en soledad, acompañados en la certeza de que cada uno de todos los demás están igual de solos.
(Por suerte, en ese momento tendrás a tus niñas, a tu esposo, a tus amigos, lo único que de verdad te acompaña y te llena)
Debe ser por todo eso que percibo que los “indignados” entienden la “indignación”, las manifestaciones y las Asambleas como un fin, no como un medio. Porque no hay nuevas ideas, o viejas pero no reconocidas o razonadas, porque no hay enfoques diferentes. Es por eso que supongo que hablas de alegrías no de ilusiones.
Yo si te hablo de ilusionarte. Me ilusiona imaginar soluciones. De a poco, como ya te dije, iré aventurando algunas. Pero antes debemos estar de acuerdo en una serie de premisas básicas. Y en todas esas preguntas que te he hecho están muchas de esas premisas.
Ya tenemos la “indignación”, la cobertura, el diálogo iniciado. Falta airear las ideas, porque las que escucho están muy manidas. ¿O no te parece así?
Espero que se animen los amigos a conformar con nosotros una “asamblea” aquí en el blog.

15 comentarios:

  1. EL PERIÓDICO DEL 15-M...ECHALE UN LOOK

    http://madrid.tomalaplaza.net/files/2011/06/15m-news.pdf

    ENTREVISTA A EDUARDO GALEANO

    http://www.youtube.com/watch?v=rKc-lal1HJM&playnext=1&list=PL0E4362B854A5A5B1

    Con todo cariño

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  2. Rubén!!!!!!

    Cuando yo sea grande quisiera ser como tú.

    Tengo una propuesta, la cual voy a desarrollar cuando tenga un momento libre (¿?), algo que traería la felicidad a ambos bandos: los "capitalistas-pujantes-despiadados" y los "indignados-pro-estado-paternalistas-que me-lo-den-todo-sin-preocupaciones".

    Yo prefiero el primer bando pero, a pesar de mi condición de "capitalista-pujante-despiadado", me preocupo por la felicidad de todo "indignado-pro-estado-paternalista-que me-lo-den-todo-sin-preocupaciones" que me rodea. Además, el tener que prestarles atención (como ahora), hace que me distraiga y deje de ser un concentrado y pujante, despiadado capitalista. Es más, en lo que escribo esto he dejado de generar riquezas materiales, y eso lo odioooooo, me pone furiosooooo, etc.

    Bueno, voy a elaborar esa propuesta y la publicaré por acá.

    Te envío un abrazo. Se acerca una fecha memorable en tu vida (que, ya sabes, es tan tuya como nuestra, de tus tantos amigos) y trataremos de llegar a ella con estoicismo. Creo que todos juntos podremos superar este momento difícil de tus -- años. Como diría Gardel, "-- años no es nada X 2.5"

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  3. Coño, hermano, me voy una semana a Cuenca para impartir un curso, y a mi regreso me encuentro tu invitación para revisar el blog… Entro, y veo este interesante debate navegando todos sus ríos (sus rápidos y sus dársenas). Vengo muy cansado, justamente de impartir un curso de pensamiento, tengo la mente algo agotada, pero no me resisto a tu invitación. Claro, no sé qué rumbo tomar, porque esto se ha multiplicado y escorzado cual imagen cubista. Ante tantas tentaciones: “qué camino tomará el camino”... En fin, se está hablando de casi todo, y esta vez me voy a ceñir a contestar escueta y cariñosamente a dos de los “vicios” que creo ver (más o menos expuestos) en tu última entrada: la fascinación por el pragmatismo y el empirismo técnico, que claro, se alza contra el supuesto “diletantismo filosófico”, y el terror a lo colectivo, que claro, se alza contra toda conciencia de pertenencia a un grupo o clase social. Madre mía, y decía yo que iba a contenerme… A ver cómo resumo esto… Querido amigo, la vieja Europa (o sea, el “núcleo duro” de la cultura occidental) se mueve hace varios siglos impulsada, sobre todo, por dos motores: el franco-alemán y el inglés. Tu discurso está sustentado totalmente en el segundo motor. Tú te has encontrado en el pragmatismo y el empirismo ingleses y desde ellos miras el mundo con total confianza y tranquilidad. Quiero decir, te lo explicas limpiamente. Afortunado tú, que encuentras reposo en aguas tan superficiales. Yo, que soy un diletante empedernido, le temo más a ese empirismo, cuando se enroca en sí mismo, que al mismísimo Lucifer. La técnica (todos esos inventos que listas como si fueran realmente principio y fin de la plenitud humana) es una hija pródiga, y temible a la vez, de la ciencia. Y la madre de todas las ciencias, amigo mío, es la filosofía. Es la filosofía (la metafísica, la gnoseología, y hasta la dialéctica) la que ha hecho posible, más que ninguna otra cosa, todos esos ingenios que te parecen tan fabulosos. Y lo son, claro que lo son, pero no han surgido de la nada, han surgido de la ciencia, su madre, la hija de la gran filosofía. Claro que la técnica, esa descarriada, ha llegado a deslumbrarnos hasta hacernos creer que es autónoma, que puede prescindir no sólo de su madre, sino, incluso, de cualquier vocación ética. Son los grandes filósofos (desde Sócrates, Platón, y, sobre todo, Aristóteles, hasta Descartes, Pascal o Shopenhauer, por sólo citar a unos pocos) los que han creado para tu amiga la posibilidad de tener Internet y teléfono móvil. Ahora, los paladines del pragmatismo y del empirismo, los ideólogos de la tecnología como base del crecimiento humano, esos infantiles contrarios al “diletantismo”, ven en la filosofía, sobre todo en su gran construcción ética, un freno para sus fechorías. Si total, vamos en brazos de la técnica hacia el edén de la inteligencia artificial, estamos en vías de trascendernos, de convertirnos en máquinas capaces de habitar el Espacio, ¿para qué nos sirve ya la filosofía? Lo cierto es que su pensar es también filosófico, pero de muy baja intensidad. Ahora se defienden de lo que llaman “pensamiento crítico” porque su construcción ética les causa pavor. Nos invitan a ir hacia delante, pero no nos dicen qué coño hay ahí delante. Se debaten entre el puritanismo religioso y el relativismo más militante. ¿Cómo se puede entender esto? Para ir hacia delante, debemos desprendernos del “pensamiento crítico”, debemos ser pragmáticos, debemos cuestionarnos todas la verdades de las que nos hemos ido dotando, claro, exceptuando a Dios, o sea, la mayor de todas la verdades absolutas hasta que hemos sido capaces de abstraernos. Si se hace isla con Dios, por obra y gracia de su incoherencia, debemos ir directos al relativismo sofista presocrático. Eso para ellos es ir hacia delante, regresar 2500 años para poder tener todo tipo de robots que nos hagan felices…

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  4. Con relación a la fobia a toda conciencia de clase, también andan a la cabeza estos iluminados generadores de riquezas minerales. Debieron entender que habían dado en la clave cuando descubrieron el Internet y el teléfono móvil y lo pusieron en manos de tu amiga. Con Internet y teléfono móvil (debieron pensar) ya chicas como ésta no tendrán que reunirse para nada, apenas se verán con sus iguales, teletrabajarán, escucharán la música de Rubén desde lejos en aparatitos pequeñísimos, serán felices y comprenderán que por sí mismas, sin compañías peligrosas, chateando y hablando en la distancia, no tienen por qué identificarse para nada con un grupo. Todo lo que importa (o sea, todos los ingenios que puedan parir las nuevas y limpias ideas empíricas y antidiletantes) lo pueden y lo deben disfrutar solitas… Ah, amigo, el hombre es un ser social, mira tú qué capricho, qué torpeza. Con lo bien que se habría quedado en oso, hibernando, o vagando por el bosque sin necesidad de grupo. Vaya, pero el oso no construye nada técnico. Claro, no filosofa, no ordena sus representaciones, no imagina dioses, no crea realidades distintas a las que alcanzan a constatar su vista o su olfato, no necesita Internet ni teléfono móvil. Coño, creemos el pragma-oso. Un animal solitario que ame a la técnica por encima de todas las cosas. Pero ¿cómo? Coño hablemos con los japoneses, que seguro podrán hacernos un robot de semejante ideal antisocial, antibiológico. En eso andan: detrás del pragma-oso. Te quiero mucho. Jorge

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  5. Anónimo 17:54.
    Gracias por los links. Voy a dedicar un espacio a esa entrevista a Galeano más adelante

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  6. Pedro, qué alegría tenerte comentando por aquí. De veras, gracias.

    Oye, lo de querer ser ser como yo, ¿es para tener un amigo como tú? Lo comprendo.

    Espero esa propuesta tuya, pero por favor, que no afecte en nada el negocio ese de generar riquezas que has montado pues necesitamos nos envíes algunas bolsas repletas de bienes ya que aquí en España hay más de cinco millones de personas (más del 20€ de la población en edad laboral) sin trabajo.

    Increible ¿no? Eso es casi la mitad de la totalidad de cubanos vivos, de los cuales sabemos que más de ¾ partes son cubanos en peligro de extinción.
    ¿No te resulta curioso que la supervivencia de esos cubanos dependa exclusivamente de su personal o colectiva decisión de no “indignarse” contra el gobierno de la isla? ¡Justo lo contrario que aquí!

    Se acerca el día 0. Ya voy a empezar a contar: 5... hasta 0. En fin, ¡¿cuánto por hacer durante los próximos 40 años y después, durante los 11 o 12 años posteriores a mi retiro definitivo de los escenarios?!Un abrazo.

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  7. Jorge, me extrañaba tu silencio. Cuenca, hermoso puente.
    Amigo, cómo se nota que vienes “con la mente agotada”:
    ¿”...fascinación por el pragmatismo y el empirismo técnico” ingleses es lo que “lees” en mi “discurso”?
    Sólo pueden haber dos motivos para que te hayas puesto a explicar tan densamente lo que yo repetí más de diez veces en esas palabras de mi entrada. Esas dos razones son:
    1) que no has leído mis análisis, o sólo has mirado por encima...
    2) que tu condición de “diletante empedernido” te ha jugado la mala pasada que le juega la realidad a los diletantes: no les deja ver la verdad aunque esté delante de sus ojos.

    Se ve que estabas cansado: mi invitación es a que piensen, no a que repitan lo que les han dicho. Mi invitación es al uso del pensamiento, al sentido común, a la razón, esa que niegan los manipuladores o los ignorantes. No a que repitan tantos y tantos eslóganes manidos y vacíos: las ideologías son compendios enormes de eslóganes manidos y vacíos.

    “La técnica (todos esos inventos que listas como si fueran realmente principio y fin de la plenitud humana) es una hija pródiga, y temible a la vez, de la ciencia.
    Y la madre de todas las ciencias, amigo mío, es la filosofía.
    Es la filosofía (la metafísica, la gnoseología, y hasta la dialéctica) la que ha hecho posible, más que ninguna otra cosa, todos esos ingenios que te parecen tan fabulosos.”

    ¿Técnica? ¿Es eso lo que ves a tu alrededor? ¿Técnica las redes sociales, los libros, la música y las películas digitales? ¿Técnica los trenes, los aviones, los rascacielos? ¿Es eso lo que enfrentas a la filosofía?
    Si miras bien verás sólo una cosa, hermano: pensamiento.
    Y, como consecuencia de eso todo, lo demás: filosofía, ciencia, tecnología.
    Cuando enfrentas Técnica con Filosofía, lo que estás enfrentando realmente es Pensamiento con Pensamiento.
    Porque pensamiento, razón e ideas no son “los filósofos”, no son sólo los filósofos...
    Ellos, evidentemente, han sabido hacer uso de esas dotes inherentes al hombre, esas características que son la única condición, la única definición, la única señal de identidad y lo único que da sentido al ser humano: pensar, razonar, usar la mente... Pero no sólo ellos han hecho uso de esas cualidades.

    “Son los grandes filósofos (desde Sócrates, Platón, y, sobre todo, Aristóteles, hasta Descartes, Pascal o Shopenhauer, por sólo citar a unos pocos) los que han creado para tu amiga la posibilidad de tener Internet y teléfono móvil.”

    No, Jorge, no son esos los que han creado esa posibilidad. Lo siento, han sido otros. Con otros nombres y en otras circunstancias, pero tan bien equipados en sus capacidades de razonamiento y creatividad como aquellos. No mejores, pero tampoco peores. No más necesarios, pero tampoco menos. Los grandes frutos del pensamiento del hombre de hoy han de estar en función del hombre de hoy, como los de antes lo estuvieron en el función de su propia circunstancia. Internet y el móvil son dos entre otros muchos.

    No les niegues a tus contemporáneos, a mi amiga, la posibilidad de usar su mente. Filosofar puede ser una opción, pero no es la única ni de lejos. Y mucho menos en estos tiempos tan hermosamente vertiginosos y propicios para la comunicación de los hombres, para su desplazamiento a través de un planeta que se hace cada vez más pequeño y asequible, para la confrontación de ideas y de caricias.
    No le niegues el único ejercicio mediante el cual puede ella encontrarse a sí misma. Que use su mente para lo que estime conveniente, pero que la use.
    Mi post viene a decir a mi amiga (y ahora a ti mismo) que todos tenemos la herramienta adecuada para intentar llegar a las conclusiones más sorprendentes o, en el peor de los casos, para buscar y buscar.
    Y que la ausencia de ese proceso de búsqueda, y hallazgo cuando lo haya, es el verdadero motivo que tiene el Hombre para “indignarse”.
    Esa herramienta es la mente. La razón y el pensamiento no son patrimonio de los filósofos, lo digo en el post... Mi amiga tiene también esas herramientas.
    Y tú.

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  8. Pero en tu caso, desorientado y atrevido amigo, tu condición de diletante no te permite vez tras vez usar la mente y la razón para “leer” eso que estrictamente digo en mi post. Y eso, hermano mío, es un defecto atroz de la inteligencia. Y un freno al rigor intectual, a la coincidencia en la verdad.
    Las personas inteligentes suelen ser en ocasiones extremadamente chapuceras en sus opiniones, porque, perezosos para la búsqueda de la verdad pero muy creativos en la ocultación de esa pereza, recurren al “talentismo” y a la improvisación y al diletantismo fantasioso para cubrir con efectividad esa poca comprensión de los mecanismos que mueven al hombre y a la sociedad a que los lleva su holgazanería intelectual.
    Te aprovechas de tu inteligencia, y eres astuto e insolente al hacerlo. Pero yo no voy a bajar la guardia. No seas vago: lee de nuevo, con serenidad y ejercitando el pensamiento, y te sorprenderás ante las tantas coincidencias en nuestras maneras de pensar el mundo y el hombre.

    Colectivismo y Razón.
    No parece que hayas leído hasta el final: es mi amiga y sus amigos los que necesitan que les recuerden que el hombre es un ser social: “No, Monte, no puedes dejar de ser un ser social ni aunque lo intentes, ni siquiera aunque nadie te lo recuerde.”

    El colectivismo es NO pensar. Ninguno de esos filósofos que citas pensaron y razonaron y descubrieron y lanzaron hacia delante el mudo EN COLECTIVO. Ningún científico ha aportado nada en colectivo. JAMÁS. Lo hicieron todos y siempre en soledad, pensando, meditando, haciendo uso de la razón.
    ¿Es eso muy difícil de sobreentender en lo que he escrito? Seguramente debo ser más claro, hablar el lenguaje y el idioma de los otros. Es mi duda constante. Pero, lo aclaro aquí:
    NINGUNA PERSONA EN ESTE MUNDO HA PODIDO HACER ALGO POSITIVO SIN HACER USO DE SU RAZÓN, DEL PENSAMIENTO, DE LA MENTE.
    La capacidad infinita que tiene el hombre de razonar es mi certeza. Mi error, procurar que los que leen mis criterios “piensen” en lugar de pretender que “repitan”, que es, al parecer, la única manera mediante la que aprenden...
    Y, a lo que más molesta: la razón, el pensamiento, la mente, son atributos única y exclusivamente personales e individuales. Tú sólo puedes PENSAR en tanto Jorge T., persona única individual exclusiva ser humano, no en tu rol de europeo de clase media o de Miembro del Colegio de Arquitectos de España.


    Te regalo esta historia que ilustra perfectamente lo antagónicas que resultan estas dos alternativas para el hombre.
    En 1830, Bartolomé Thimonnier, un sastre francés inventó una máquina de coser. El ingenioso aparato y su creador empezaron a tener éxito en Francia. No duró mucho la cosa: un grupo de obreros, que temían quedarse sin trabajo, destruyeron el taller y las máquinas. Thimonnier murió en la pobreza.

    No te voy a hacer aquí un resumen de lo que pienso acerca de las radicales diferencias entre los anglosajones y los franco-alemanes, entre sus diferentes tipos de revoluciones, la industrial de un lado y las sociales del otro, ni acerca de las consecuencias que han tenido a largo plazo estos diferentes comportamientos y visiones de la vida para el hombre moderno.

    No se ha de hablar de la filosofía y de los filósofos como si fueran una creencia. No podemos mitificarlos porque eso es lo mismo que hacen los creyentes ingenuos con Dios. Y nadie cree explicaciones así, porque no son argumentos.
    Si dices que la técnica es hija de la filosofía has de dar algún dato al menos...
    Te voy a ayudar: tú quisiste decir que lo que es humano, primigenio y fundamental es el pensamiento, no la tecnología.
    Pero olvidas un detalle: ¿crees que hay una diferencia irreconciliable entre el sistema o proceso de pensamiento que llevó a Aristóteles a formular el principio de no contradicción y el que llevó a Tesla a establecer los principios teóricos del radar?
    La herramienta en ambos casos es la misma: la mente. El mecanismo: la razón.

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  9. Hermano, me has hecho pararme a pensar cuando me has llamado vago. ¿Realmente me estaré haciendo vago? Lo pensaré, y te diré la conclusión que saque cuando hablemos por otra vía (tan pronto pueda te llamo). ¿Astuto? No, no creo serlo, todavía no tengo ni que pararme a pensarlo. Dilentante confeso, eso sí, y pensador incansable. Trato de mantener la mente siempre tensa, siempre alerta. ¿Repetidor de frases o consignas? No creo, puede que sí de ideas que enceparon en Atenas hace ya mucho tiempo y han ramificado, infatigables, hasta nuestros días, para que grandes comentaristas como, por ejemplo, Borges o Lezama (voy a evitar, por ahora, citar a filósofos) las impulsen y multipliquen, y pequeños comentaristas como tú y yo, las incubemos y puede que hasta las embarremos.
    En mi caso, sin embargo, confieso que soy una inquieta incubadora de ideas, suelo “moverlas” mucho, porque, cuando menos, las “ensucio” en el sustrato de la imagen.
    Creo que debes leer más filosofía, hermano, porque tienes una mente inquieta y eres muy inteligente. Cuando separas técnica de filosofía cometes un error, tan de bulto, que me obliga a realizar algunas aclaraciones que me parecieron en primera instancia innecesarias. A ver si logro ser escueto. La técnica no siempre tiene base científica. El chimpancé usa la técnica cuando rompe frutos secos con piedras, o recolecta miel con ramas, pero el chimpancé no es científico ni filósofo. Es nuestra técnica, la humana, más concretamente la occidental, la que tiene una absoluta base científica. Puede que esté más basada en la ciencia experimental (Galileo, Newton, por ejemplo) o en la ciencia-ciencia (Aristóteles, por ejemplo), pero siempre, siempre, tiene una base científica. Pues bien, la ciencia, sobre todo esa que me he atrevido a llamar ciencia-ciencia (sólo porque escribo “alegremente” en el blog de un amigo, ¿o será por vago?) es hija innegable de la filosofía, que no para mí, sino para casi todo el que lee sobre estas cosas, es la madre de todas las ciencias. ¿Por qué? Pues porque la metafísica, la ontología, la gnoseología… ofrecen al aspirante a científico, primero, las razones para serlo, y segundo, la forma de lograrlo. La ciencia es una afanosa buscadora de verdades. Pues primero necesitó que existiera la verdad. ¿Pudo surgir la búsqueda de la verdad científica en un escenario filosófico completamente relativista, donde la verdad es siempre una quimera? Pues no. Pudo surgir la técnica del chimpancé, pero no la teoría de la relatividad de Einstein, o la física cuántica, que nos colocaron (no sé si para bien o para mal) fuera de la atmósfera terrestre. ¿Pudo la ciencia avanzar en su infalible método de conocimiento sin que la filosofía descubriera y describiera ese método, creado en dirección a la búsqueda de toda verdad? ¿Pudo aparecer la ciencia en Occidente sin los grandes filósofos griegos, especialmente sin Aristóteles, que para muchos es el primer gran científico de la humanidad? Pues no. Así que el científico (el de verdad) es una particularidad del filósofo, su más absoluto deudor. Sucede ahora que la técnica del chimpancé, que anda detrás del pragma-oso, pretende olvidar todo esto. Y creo yo que es, sobre todo, porque para llegar al pragma-oso le estorba muchísimo la construcción ética que ha edificado la filosofía para traernos hasta aquí, o sea, hasta finales del siglo XVIII, que es cuando las cosas comenzaron a girar seriamente en direcciones extremas: o al hormiguero determinista o al pragma-oso.

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  10. No sé, hermano, si es tu blog el sitio para ahondar más en esto, creo que no, porque puede resultar muy pesado; pero el que no se conozca una cosa no quiere decir que no exista. Los libros están ahí para todos. Cada cual escoge qué libros lee, y esto ha de hacerse con la mayor amplitud posible y con cuidado, porque solemos ser bastante “condicionados” por lo que leemos, sobre todo, si el ángulo no es suficientemente amplio. Yo sostengo firmemente que, si tu amiga es una persona agradecida, y quiere agradecer todos esos ingenios de que hablamos, debe hacerlo en primera instancia a Aristóteles, a Descartes, en fin a los grandes filósofos que los hicieron posibles. Es cierto que la ciencia experimental, en comunión con la economía de mercado, se aleja poco a poco de la gran filosofía, y se basa cada vez más en una filosofía de baja intensidad que ya explicaba en la entrada anterior. Esto (ya lo definió Ortega) produce la técnica contemporánea, que a su vez produce al científico-ignorante: al especialista. Pero, cuidado, ello no está exento de filosofía, está tal vez exento de coherencia filosófica, que es cosa bien distinta. Los filósofos de la fascinación tecnológica, esos que nos invitan a ir hacia delante para saltar a un escenario presocrático, casi todos anglosajones y/o acólitos, hablan de relativismo y Dios a la vez, hablan de física cuántica y Dios a la vez, son a la vez pragmáticos negadores del “pensamiento crítico” con su andamiaje ético y puritanos religiosos. Esto denota ($) una incoherencia que raya en lo inmoral… Ahora no puedo seguir, me tengo que ir, pero además creo, querido amigo, que no es éste el sitio para ahondar más en estas cosas. Sin embargo, creo que debes estar muy orgulloso de que tus ideas, que son siempre ricas, produzcan en tus amigos ese deseo. Te abrazo. Jorge

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  11. A ver, que llevo tres dias con la mano levantada y nadie me da la palabra, vaya mierda de asamblea!!!! Para volver un poco al asunto del 11S... Perdón el 20B... Bueno el día que sea. Voy a tratar de centrar lo que yo creo es el quick de la cuestión, a ver si volvemos al verdadero debate. Se trata de buscar/encontrar un sistema de orden social que nos permita actuar como y en grupo pero, ojo que esto es lo importante, nos respete como individuos, pero de verdad en, no vale uno que nos tome por tontos. Solo eso, mira tu que fácil y rapidito. No pienso malgastar ni un sg en otras cuestiones que no ayuden a conseguir ese objetivo, ni mirar Pa'tras a viejos sistemas, que ya conocemos y esta claro que no funcionan y no se si habrá algo que se pueda aprovechar, ni siquiera este sistema asambleario que es evidente que es una mierda.... Ea po ya esta, estáis sacudiendo las manos hacia arriba? Abrazos a los limpios

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  12. Ay, Faly, así: fácil y rapidito, jamás se ha llegado a ningún quid. No sé si podrás conseguir algún quick (no sé qué es eso), pero mucho me temo que para alcanzar el nuevo orden social que demandas, deberías saber primero cuál sería ese orden social. Y para esto, Faly, hay que gastar muchos segundos en leer, estudiar y pensar. No alcanza sólo con sacudir las manos hacia arriba, créeme. Nada de lo que se ha dicho en este debate se aparta un milímetro del asunto central. Todo asunto tiene sus causas profundas. Sólo los inexpertos se centran en los detalles, en la epidermis de las cosas. Ahí sólo hay ruido, no nueces. Así, con la más absoluta economía de segundos, no se sabe, Faly, para qué y para quién se sacuden las manos hacia arriba. Así que yo las tengo bien libres de semejante frivolidad. Me gusta ver que se buscan cosas, pero las cosas complejas no se logran fácil y rapidito, no se logran sin emplear, no segundos, sino vidas enteras, y a veces eras enteras en su búsqueda. Así que tres preguntas se imponen: ¿Cuál es, concretamente, el orden social que buscas? ¿Cuáles son las "cuestiones" que te pueden ayudar a lograrlo? ¿Cuánto tiempo estás dispuesta a emplear en averiguar bien la respuesta a las dos primeras preguntas? Aunque te demande (les demande) hondura y compromiso, brújula y esfuerzo, estoy limpio. ¿Puedo abrazarte?

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  13. Puta madre Jorge, pero tienes alguna propuesta o algo util que ofrecer? lo digo porque Ruben acaba de cumplir 50 y no tiene mucho tiempo que perder (yo no).

    PD: El "Quick" es el "Quid" pero rapidito.....pensé que lo habias pillado.

    Si ome, abrazame seis segundos, pero luego cada uno pa su casa, en.

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  14. Faly, ¿quieres algo más útil que un abrazo...? Lo otro que puedo ofrecer es tiempo; tiempo para intentar, junto a Rubén y demás participantes, que, pensando, intentemos averiguar adónde vamos. Rubén nunca ha perdido el tiempo; amablemente ofrece este espacio a un debate necesario. Yo tampoco lo pierdo, cuando, modestamente, intento apuntar adonde importa. Trata de no perderlo tú, por favor, que, al parecer, lo tienes más que nosotros. Trata de apartar las prisas de tu camino. Las prisas no son buenas, ni siquiera para los abrazos. Pero bueno, si no hay más que seis segundos, date por seis segundos abrazada. Suerte. Jorge

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  15. http://vimeo.com/25453255

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