lunes, 7 de agosto de 2017

Musica en color.

Mientras llueve, Chopin...
La música: Una de las más hermosas piezas de toda la música del Hombre. Rodeada de conocidas o presuntas historias es una de las preferidas para los amantes de la música. Fue tocada, a petición de Chopin, durante su propio funeral. Se le conoce también por otros dos nombres. Uno de ellos, "Suffocation" (sofoco), fue el modo en que la llamó su amigo, el músico alemán Hans Guido von Bülow, aludiendo al sentido de desesperación de la pieza.
El otro nombre, "Quelles larmes au fond du cloître humide?" (“Qué lágrimas en la profundidad del húmedo monasterio?”), le fue asignado por la escritora francesa George Sand. Entre 1835 y 1839 y junto a los hijos de la escritora, ambos se habían instalados en Valldemossa, Mallorca, para escapar del húmedo clima de París. Según cuenta Solange, hija de Sand, su madre asignó un nombre a las 24 piezas: "Mi madre dio un título a cada uno de los maravillosos preludios de Chopin, estos títulos se han conservado en una partitura que nos dio". La partitura desapareció y Solange registró las piezas sin asignar los nombres a los números del preludio.
El color: Cada nota de un instrumento musical es una onda compleja que contiene más de una frecuencia. Cuando suena cualquier instrumento, la mezcla de las ondas que emite no las escuchamos como notas-ondas separadas, sino como el color de lo que suena. Las pequeñas diferencias, los matices en el equilibrio de las frecuencias crean los diferentes colores musicales.
La imagen: Una mirada al patio mientras llueve tiene un significado diferente si en ese momento estás escuchando a Chopin. Lo que ves puede ser, en color, la traducción de cada nota y cada acorde. Tu posible húmedo monasterio.
La emoción: Justo el Color del Sonido.
Chopin Prelude in E minor Opus 28 No 4


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