jueves, 24 de diciembre de 2009

lunes, 21 de diciembre de 2009

Dónde están los caballos

Conocí a Lázaro Horta porque Dios tuvo el detalle de hacernos crecer en el mismo barrio, con los mismos amigos, las mismas novias y el mismo extravagante capricho de querer hacer música. Aunque a estas alturas aún no sé si lo hemos logrado, nadie puede decir que el intento no se ha hecho. Lázaro, que al principio cargaba un acordeón que nunca supe de dónde salió, no ha podido levantar jamás las manos de las teclas desde el día que tropezó con un piano.
Recorrimos juntos millas y millas de sueños, música, risas y alguna memorable discusión de la que salimos ilesos gracias a su nobleza, su cariño y su talento para saber estar. Y fuimos inseparables durante muchos años. No existía el aire, el agua, ni el tiempo, pues todo lo que respirábamos y bebíamos en aquel eterno instante en el que estábamos detenidos era música, música, música. Años después supe que en los provincianos pasillos de la maledicencia se murmuraba que ¡éramos novios!.. No era para menos, ¿puede alguien creer que dos tíos anden juntos las 24 horas del día sólo en la tontería de la música? Y, horror, ¿qué no habrá pasado por aquellas cabezas y lenguas cuando cierto día nos dimos de bruces con el genio, el ingenio y el violín de Pedrito Alfonso y comenzamos a ser Trío en nuestra apasionada orgía musical?

Ha pasado mucho tiempo y, salvo el espacio físico que existe hoy entre nosotros, todo en el alma se mantiene intacto.

Esto no es una entrevista como merece el cantante preferido de mi ausente y dulce madre. Apenas tocaré algunas cuestiones para que Lázaro Horta, con quien no he vuelto a hacer un concierto desde hace más de 15 años,
nos dedique un rato
y nos cante el cuento
de esos tantos cantos
que de cuando en cuando
unos cuantos tembas
tontos como antaño
recordamos tanto...

- La primera pregunta que surge es una que hace más de 40 años me estás haciendo tú a mí: “Rubencito, ¿tú nunca vas a cambiar?”. Pero no te la voy a responder porque hoy, aquí, el que pregunta soy yo.
Pero, claro, mijo... cada vez que me miro al espejo me sorprendo lo pa’ bajo que va todo. Te confieso que hago mis rutinas de ejercicios para detener el impacto de los cambios físicos que ha hecho el tiempo en mí. Ahora, si me miro por dentro, créeme que la transformación interior ha sido enorme. Tengo menos miedos y eso me ayuda a enfrentar la vida con lo que trae día a día. Ya sé orar y ha crecido mi fe y todo eso hace una gran diferencia con aquel muchacho inseguro que recuerdo. Si, Rubén, he cambiado compadre, el reto diario es en hacerlo notar.

- Preséntate.
Lázaro Horta, hijo de Mario Luis Horta y Migdalia Vento, oriundos de Matanzas, Cuba. Me crié en Pueblo Nuevo, un barrio cerca del Río San Juan. Estos detalles aparentemente insignificantes hacen la diferencia (me diferencian) de quién podría haber sido si hubiera nacido o me hubiera criado un poco más al norte, en la ciudad de West Palm Beach, Florida, en Los Estados Unidos…Mi Padre se cuestionó en los años 60, como muchos cubanos, si valía la pena permanecer en Cuba después de que el desgobierno cubano le quitara la pequeña bodega que tenía para sustentarnos, y mi mamá fue la que dijo que no lo seguiría. Todo esto me define como cubano, matancero y guajiro, porque tampoco nací en la capital, ni siquiera en el segundo piso del Vedado, como dicen por acá. Así que canto en español, digo malas palabras por mi ascendencia española y hago alardes cuando juego al dominó con mis amigos… ¿Qué más me puede definir?

- ¿Adónde fue a parar aquel acordeón?
Papi se apareció un día con el acordeón más grande del mundo. Yo tenia 9 años y lo había conseguido dando a cambio una goma de su viejo Chevrolet. Ni te digo lo emocionado que estaba. Fue el instrumento que me dio la posibilidad de hallar mis primeros acordes y componer algunas descanciones con letras de rompe y rasga que yo creía que eran las mejores del mundo, por lo menos eso decía mi abuela. Ahora mi viejo acordeón permanece arriba del escaparate de la casa de mi madre, como una reliquia intocable del que fuera el primer instrumento que tocó “mi hijo”, como suele llamarme Migdalia para celo de mis hermanos. Se ha reducido, empequeñecido por el paso de los años y ahora resulta casi increíble que en aquel tiempo yo casi no lo podía cargar. Gracias, Papa, no te olvido entrando por la puerta de casa con aquel acordeón rojo.

- ¿Cuantos años llevas tocando el piano?
El piano vino porque la batería me tenía aburrido. Eso fue en la Escuela de Artes de Matanzas. Yo estudiaba percusión, pero siempre estaba en los cubículos de piano. Recuerdo que una de las primeras canciones que intente aprenderme era aquella que decía…"En cada cuadra un comité, en cada barrio, revolución"…Era lo que escuchaban los muchachos de otros niveles de música en la escuela; así que en lo que va y viene le estoy dando piñazos al piano por lo menos hace 39 años…!coño!.

- Recuerdo discos de vinilo y enormes libros repletos de partituras con música de Barry Manilow, Billy Joel, Michael Legrand. Dos preguntas: ¿Cómo llegaron aquellos libros a Cuba, a tus manos? ¿Te sirvieron de algo, aparte de marcarte como un joven con ciertas “debilidades ideológicas”?
Jejeje…En aquellos tiempos nosotros no concebíamos no pertenecer a la Juventud comunista y defender con gritos y aspavientos, como buenos cubanos, aquella cosa en la que nos habían formado, por lo que cuando vinieron los primeros cubanos de “la comunidad” yo tocaba en un combo que se llamaba “Los Tigres 76”…ese nombre se lo puse yo, para que quede claro. Cantábamos canciones de Los Pasteles Verdes, Los Iracundos y alguna que otra canción de José Valladares (sin comentarios), aquí es cuando me atrevo a decirte, “Rubén…Coño, algo he cambiado no”…En el combo teníamos a un baterista que era el dueño de los instrumentos y con el había que morirse porque sino…”me llevo la pelota”…Este tenía una prima “gusana” que trajo unos libros y discos de artistas norteamericanos que yo conocía cuando escuchaba la WQAM con los radios rusos y aquello fue la revolución cultural del combo. Me aprendí las canciones de Barry Manilow y de Billy Joel y los amigos nos decían que nosotros las tocábamos mejor que ellos..!Ay!, si no fuera por los amigos…Recuerdo al grandísimo músico cubano Oriente López en el Teatro Hubert de Blanc mirando los acordes que le estaba bajando al piano y una vez más agradecí a los yumas poder alardear de mis habilidades con los libros del enemigo.

- ¿En qué momento se coló en tu vida esa cosa “tan ajena”: la música tradicional cubana?
Un día estaba a la salida de mi escuela y conversaba con el presidente del Taller Literario que después resultaría ser uno de mis mas grandes amigos, el Señor Alfredo Zaldívar, y este me instaba a que montara algo de Barbarito Diez. Yo no pude hacer otra cosa que reírme e inquirirle que yo no iba a cantar canciones de ese viejo parao’ como una estaca, aburrido y otras porquerías más que se me ocurrieron en aquel momento. La ironía de la vida, que a veces tarda mucho tiempo en revelarse, hizo que en mi primer disco producido, arreglado y cantado por mí hallan cuatro canciones que inmortalizara la sin igual voz de Barbarito…Fue un proceso de reconocimiento que vino también al codearme con personajes como Rubén Aguiar que le metía a la trova en la misma costura y me enseño de primera mano a la guitarra en la pequeña sala de su casa en San Vicente, Pueblo Nuevo, la sutileza de canciones como Longina, La Tarde, Perla Marina y otras tantas que impactaron para siempre mi modo de seleccionar lo que quiero cantar…si no están a esa altura…que las cante Alfredito Rodríguez, un icono también de nuestra cultura cubana. He dicho.

- Cantaste, como casi todos, mucha “nuevatrova”. ¿Aportes? ¿Desengaños?
Todo, absolutamente todo forma…No provengo de una familia culta, ni de intelectuales, ni de clase media, por lo que todo ha devenido en un esfuerzo por encontrar “la forma” de formar de la mejor manera posible mi vocación por la música y el decir. La difusión mediática de aquellos años en que los Beatles estaban prohibidos y que Julio Iglesia y los Formulas Quinta eran los reyes de la radio, y que la música más cercana a lo tradicional que se escuchaba era un programa que mi madre oía cuando “cosía para fuera”, con los éxitos de las películas mejicanas cantadas por Pedro Infante, Jorge Negrete, entre otros, hizo que yo repitiera lo “popular”. Me encantaba cantar aquello de …”Hipocresía, morir de sed teniendo tanta agua”…Pero, bueno, Rubén, si he cambiado, compadre…La nueva trova fue el despertar, el descubrimiento de una manera diferente de expresarme en la palabra cantada. Pablo Milanes, Silvio Rodríguez, Noel Nicola y tantos otros que impactaron de manera definitiva mi universo comunicativo dieron al traste con lo que de alguna manera trato de ser ahora cuando canto o compongo alguna canción…trato de imitarlos, son una referencia ineludible de mi formación musical. No, ningún desengaño relacionado con la música porque es de lo que estamos hablando. No me desviaré del tema señalando a que Partido Político están afiliados estos autores. Quiero despertar en el siglo XXII y recordarlos sólo por canciones como Yolanda, Te Perdono o Rabo de Nube…Lo demás, créeme que no me aporta…Por cierto, no recuerdo cual era el nombre del Emperador o Rey de Austria cuando Mozart compuso sus monumentales conciertos y Sinfonías.

- Eres, también, compositor, arreglista, productor. ¿Alguna preferencia?
He tratado en la música hacer un poco de todo y créeme que aunque lo disfruto lo he tenido que hacer para sobrevivir. Me hubiera gustado más dedicarme por entero a cantar, respaldado por un grupo musical donde el pianista fuera Julio Font ( Matancero que vive en Paris), por Danny Aguiar en el bajo y haciendo únicamente para mí los arreglos de mis canciones (Matancero que vive en Madrid), en la batería Tavera (Matancero que vive en Canadá), en el violín, el monstruo de los monstruos, Pedro Alfonso (Matancero que vive en LaYuma) y nutriéndome de canciones de Rubén Aguiar (Matancero que vive en España), Raúl Torres (Matancero que vive en el mundo), Frank Pablo Laucerica (Matancero que vive en Miami ), y así. El extra que le pongo a mi condición de cantante son intentos que distan mucho (y no lo digo por modestia) de lo ideal que hubiera sido todo para mí si no anduviéramos de parias por el mundo.
Preferencia?...Un concierto con todos ustedes en el Teatro Sauto y viviendo de esos talentos que Dios nos ha dado y que lamentablemente nuestro país no ha sabido (en presente) retener.


- Has sido líder de agrupaciones vocales. Cuéntame del Cuarteto Kairos.
Kairos es uno de los grupos que más satisfacción me ha dado en mi carrera. Fue mi primera relación con los negocios de Dios, que siempre son buenos, aunque tú necesariamente no lo seas y créeme que hay una gran diferencia. Fue el comienzo de mi relación con Jesús de Nazaret, que perdura. Con el grupo probaba mis arreglos vocales, mis canciones. Era un taller donde aprendí un poco de todo, que me ha servido para continuar insistiendo en ser un instrumento en las manos de Dios para dar un mensaje a través del talento que Él ha depositado en mí. A veces llego a la Iglesia (donde sirvo y trabajo para Dios) aburrido, obstinado, con sueño y sin ganas de cantar, y resulta que cuando termina el servicio lo que menos espero es que alguien se me acerque y me diga…- No sabes, Lázaro, cuanto me ha emocionado tu canción, cuánta carga negativa he soltado hoy gracias a tu interpretación. - Reconocer que Dios te usa a pesar de ti es de una satisfacción sin limites. En eso estoy.

- ¿Te interesa aún el trabajo coral? ¿Algún viejo sueño en el trastero?
Hace como dos semanas me llamó de Canadá un director de Coro que tenía en su poder un Aleluya que compuse en Cuba hace ya varios anos y que estreno el Grupo Kairos. Fue una sorpresa y aun mayor cuando me envió un cheque por eso, y dije…Aleluya yuya. Estoy en la inmediatez del diario vivir, lo que quiere decir que arreglo para voces y las uso en mis propias producciones. En mi disco Mi Herencia Cubana le hice un arreglo a voces, a manera de introducción, a la romanza de Gonzalo Roig dedicada a Matanzas y a Dulce Embeleso de Miguel Matamoros. Ahora acabo de terminar una canción de Julio Font que se titula “Te amo” a la que le añadí ocho voces cantadas todas por mí. Hay que ahorrar gastos. Este capitalismo no es fácil.

- Qué prefieres ¿cantar o tocar el piano?
Ha pasado el tiempo y ya una cosa está estrechamente vinculada a la otra. Ahora tengo el poder de rubatear donde me da la gana, cambio los acordes, manipulo el tiempo, la melodía la estiro. Es bastante cómodo hacer esto y no depender de un instrumentista con el cual tienes que ensayar, que es el caso también de acompañar a un cantante, por lo que si de preferencia se trata me quedaría con esta dualidad.

- Un hijo actor y otro ya estudia en una escuela de música. ¿Hubieras deseado para tus hijos otra profesión?
Qué te puedo decir…Nunca he pensado seriamente en “qué es lo mejor para mí que mis hijos sean”. Creo que es de un egoísmo desmedido y morboso. Cuando Aniel ( Mi Príncipe Mayor) empezó a ir a Talleres de Teatro me pareció fantástico, porque sé que no tenia condiciones musicales y míralo ahora, es actor de uno de los Grupos de Teatro para niños más prestigiosos de Cuba y el mundo: Las Estaciones. Lo de Gabriel, se pasó de liga con la musicalidad. Yo solía jugar con él cuando tenia tres o cuatro años, a repetir melodías y siempre me dejaba pasmado hasta que él se aburría de repetir y me decía….”Papa, is my turne now”….entonces me tocaba a mi repetir lo que él inventaba. Ojalá que alcancen la felicidad tan grande que me ha dado a mí encontrar en la música una manera de vivir y ser.

- Profesor, dibujante. ¿Si no fueras músico?
Pintor. Mi gran amigo Yovani Bauta se aterrorizó cuando vio en mi casa una pintura hecha por mí. Yo diría, como Nerón…No saben qué pintor murió en mi aquella tarde.

- Tu disco Mi herencia cubana (Colibrí Récords, 2006) ¿es el final de una etapa ó un nuevo punto de partida?.
Pretendo continuar con Mi herencia Cubana y llevarla a dos proyectos más donde abarcaré la etapa del bolero, la canción propiamente dicha, el feeling y después una última donde estarán mis canciones y la de mis contemporáneos y ahí estas tú de lo que no hay remedio. Esta trilogía musical será un resumen de todo el repertorio tan ecléctico que he estado cantando todos estos años y que estará organizado de esta manera.

- El exilio, ¿lección o bendición?
Fue la decisión más difícil de mi vida y la mejor. Todos los días me levanto con un sueño realizable donde lo único que me limita soy yo mismo y eso…es bueno.

-Para el hombre: ¿Matanzas o Miami? ¿Cubano o Americano?
Tengo una banderita delante de mi computadora que si la volteas por una parte esta la bandera cubana y por la otra cara la bandera de Los Estados Unidos. Cuando me levanto y me siento a trabajar me pregunto, - ¿Cómo te sientes hoy?”... en dependencia de cómo anda mi estado de ánimo viro la bandera. Hoy, no sé por qué extraña coincidencia, está por el lado cubano. Debe ser porque debía recordar algunas cosas de mi vida pasada que abarcaron 38 años viviendo en Matanzas, Cuba. Llegar, por otro lado, a los 48 y sentirme tan orgulloso de este país que me hizo un ser humano auténticamente libre, de espíritu y de acción!... Cuba es y será mi eterna referencia emocional y Matanzas un refugio al que volveré cada vez que visite a mi Madre en Pueblo Nuevo... ¿Te había dicho que Miami es la ciudad más linda del mundo?

- ¿Para el músico?
Para el músico, música. Bendita música, citando a Serrat.

- ¿Algún proyecto inmediato?
Mañana voy a ver si tengo deseos de seguir haciendo un arreglo que me encargaron y que no me gusta para nada, pero me pagan.

- Regálame alguno de tus famosos despistes.
Mi fama entre mis amigos no es precisamente como buen músico ni mucho menos. Lo que más los hace recordarme son mis repetidos despistes y los cuentan a manera de chiste en las tertulias que organizamos. El que más le gusta contar a mi hermano es el del día que estábamos comiendo en el restaurante “La Carreta” ( símbolo culinario de la comunidad cubana en el exilio) y se me acercaron dos muchachas y una de ellas con evidente alegría me dice:

- ¡Lázaro Horta!

Yo, al ver tanta muestra de cariño y sin reconocer a la exaltada muchacha, me levanté de la mesa, le di un beso y le dije:

- ¡Oye!, ¡qué bueno verte¡ - Evidentemente fingiendo que la conocía.

Yo trataba por todos los medios de hallar una pista que me condujera a la ubicación de esta persona; busqué desesperadamente en los archivos de mi memoria, pero la conversación se tornaba cada vez más intrincada y no lograba dar pie con bola de con quién estaba conversando tan animadamente.

Mientras tanto, sentía una incomodidad en la mesa donde se encontraban mi hermano y Ernestino (viejo y gran amigo). Después supe que, a mis espaldas, hacían apuestas de que yo no recordaba quién era la muchacha.

- Veinte dólares a que no sabe quién coño es. Decía mi amigo conocedor de mis despistes.
- No chico, no puede ser que él no se acuerde, si fíjate cómo le habla. - Ripostaba mi hermano, en mi defensa.

De pronto, una luz en mi mente y le dije raudo y sin pensarlo más:

- Oye, ¿y tu hermana la que toca el chelo?

Ella abrió los ojos, después los cerró y, poniendo cara de asombro, me dijo:

- ¡Lázaro Horta!, la que toca el chelo soy yo. – Exclamó, casi gritando.

Nos tuvimos que ir del restaurante sin comer porque a mi hermano y a Ernestino les dio un ataque de risa que no pudieron contener y aun más cuando vieron mi cara de circunstancia al tratar de enmendar mi equivocación con infructuosos esfuerzos que empeoraron la situación.


- De un viejo correo tuyo, donde me contabas algunos de estos despistes y otras anécdotas, elijo la última, justo para cerrar diálogo.

!Autosuficiente yo!

Recuerdo mis años en Cuba y aquella energía de mi adolescencia junto a amigos con los que compartía los mismos deseos de escalar la montaña del éxito artístico. Nos creíamos los mejores y para nosotros estábamos inventando todos los códigos musicales de nuestra época, sin competencia, desarrollando un ego difícil de superar.

El tiempo se encargó de ponerlo todo en su justo sitio y bajarnos los humos que habíamos adquirido a través de los años por nuestra ingenuidad e inmadurez.
La llegada a Miami se encargó de sepultar para siempre algún rastro de la otrora autosuficiencia.

Mi hijo Aniel se graduó de actor en La Habana y estoy orgulloso de lo que logró por sí solo sin la ayuda de nadie; ni siquiera hice una llamada telefónica a ninguno de mis influyente amigos del medio artístico para que “le tiraran un cabo”. Todo lo hizo por si solo y creció como hombre en todo ese tiempo.

Mi otro hijo, Gabriel, tiene 12 años y es ocurrente para expresarse. Vive en Atlanta y ha resultado tener evidente talento para la música. Desde muy pequeño ya jugábamos a los intervalos musicales de manera que yo le decía:

- Gabriel, ahora repite después de mí. Y le cantaba un intervalo musical.

Así sucesivamente el repetía con asombrosa precisión y yo le iba complicando la melodía hasta que me paraba y me decía:

- Now, It’s my turn papá.

Entonces cambiábamos los papeles de alumno profesor.

Hace poco vino de visita a mi casa de Miami y me propuse grabar dos canciones con él, para tenerlas como recuerdo de familia. Luché mucho para convencerlo y finalmente me dijo que sí, con la única condición de que no se la enseñara a nadie.
Le prometí, con los dedos cruzados en mi espalda, de que así sería y empezamos a hacer la maqueta con los instrumentos para después finalmente ponerle la voz.

Elegir las canciones fue una tortura china. Yo trataba de influenciarlo con algunas propuestas que me parecían idóneas para su voz, pero él permaneció firme en su decisión de cantar las canciones que ya previamente había elegido. Así que trabajé en uno de los arreglos y se lo mostré para saber su opinión.
Lo oyó muy seriamente y me dijo una palabra en inglés que no necesitó traducción dada la cara que puso cuando la dijo. Pude deducir que, para él, el arreglo no tenia ¡swing!.

- Es solo un demo para nosotros, Gabriel, please.

- Ok, go. Me dijo, muy americano él.

Empezamos la grabación y les digo con mucho orgullo que hizo una toma de voz perfecta. Yo lo miraba asombrado y erizado y al final le di un beso emocionado y lo abracé fuertemente.

- Gaby, !que bien lo has hecho hijo mío!. Le dije eufórico.
- Si. Me dijo desinteresadamente.

No obstante, quise ser perfeccionista y le dije presuroso:

- Gaby, qué te parece si repetimos esta frase para que te salga mejor, si?

Miró sus zapatos, relajó los hombros como cansado, alzó los ojos a mí y me dijo profesionalmente:

- Déjame escuchar y te digo si tengo que repetir.

!Autosuficiente yo!? ¿Se habrá cumplido aquello de que “de tal palo tal astilla?”

Todavía llamo a mi amigo de la vida Rubén Aguiar y cuando sale al teléfono le digo:

- Por favor, ¿hablo con el mejor compositor del mundo?

A lo que él me responde:

- Sí, por supuesto. De seguro hablo con el mejor cantante del mundo.

...

Aunque Lázaro no lo crea, según mi propia teoría de probabilidades, no es disparate pensar que quizás uno de los dos esté equivocado en su apreciación.
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“Dónde están los caballos”, es tema de la autoría de Lázaro Horta, dedicada a su padre enfermo de Alzheimer.



viernes, 11 de diciembre de 2009

Cantinflas recoge el Premio Nobel de la Paz

A ver quién me va a decir ahora que no es una cantinflada recoger el Premio Nobel de la Paz haciendo un discurso en el que se justifica la guerra. Como cantinflada es otorgar el premio a un presidente de un país, comandante en jefe de un ejército en funciones, con dos guerras sobre la mesa.

¿Acaso pretendían los cuates de la academia Sueca que Mister Barat Hussein Obama (Cantinflas para los herejes como mi amigo “el percusionista de la libertad” y, por supuesto, como yo), aboliera por decreto las guerras en el mundo, aprovechando que es un iluminado, un semidiós salvador que acabará con los males que provoca el hombre (blanco, occidental) en el planeta?

Pues, decirles que el iluminado echó cuentas y dijo: “les suelto un discurso acerca de la necesidad de la guerra justa para parecer honrado y coherente, me llevo el premio a casa (“La vanidad es mi pecado favorito”, dice Al Pacino en el film The Devil's Advocate en el que interpretaba nada menos que al diablo) y ya veré qué me compro con el dinero, si es que mis asesores no me obligan a donarlo para algunas víctimas de guerra o alguna otra cosilla parecida”.

Me he leído, completo, el discurso pronunciado por el presidente norteamericano en la ceremonia de entrega del Premio Nobel celebrado en Oslo (una versión al español porque, aunque también lo revisé en inglés, mis conocimientos de ese idioma no superan al de un pastor alemán entrenado en Burundi: sit, jau, etc).
No es que dudara de las cosas que dijeron que dijo Obama. Sólo quería experimentar lo que se siente cuando se dicen, desde un podium, no desde un escenario, cosas tan cómicas como estas:

"Sería una negligencia no reconocer la considerable controversia que su generosa decisión ha generado. (Risas del público). En parte, esto se debe a que estoy al inicio y no al final de mis labores en la escena mundial. (Sonrisas de Obama). En comparación con algunos de los gigantes de la historia que han recibido este premio –Schweitzer y King; Marshall y Mandela– mis logros son pequeños".

Todavía”, le faltó decir. (Risas mías)
Lo leí en voz alta. Es algo genial, se los aseguro. El cinismo es todo un arte, pero sólo el artista que lo interpreta puede disfrutarlo cien por cien.

Y, a partir de ahí, la cantinflada:

Quizá el asunto más controversial en torno a mi aceptación de este premio es el hecho de que soy Comandante en Jefe de un ejército de un país en medio de dos guerras.”

Pues no lo aceptes, camarada.

De todos modos, estamos en guerra, y soy responsable por desplegar a miles de jóvenes a pelear en un país distante. Algunos matarán. A otros los matarán. Por lo tanto, vengo aquí con un agudo sentido del costo del conflicto armado, lleno de difíciles interrogantes sobre la relación entre la guerra y la paz, y nuestro esfuerzo por reemplazar una por la otra.”

Sospecho que las interrogantes son más bien acerca de cómo hacer pasar gato por liebre ante medio mundo; acerca de cuál carita poner y qué sonrisa esgrimir mientras se envía a jóvenes a matar y a morir en una guerra y se recibe un premio (que casi santifica a quién lo recibe) por su labor a favor de la Paz.

Bueno, pues aquí tienen algunas perlitas del discurso pronunciado por Cantinflas Hussein Obama.

No perder de vista que esto lo está diciendo un señor mientras recibe el Premio Nobel de la Paz.

... "Martin Luther King dijo en esta misma ceremonia hace años: “La violencia nunca produce paz permanente. No resuelve los problemas sociales: simplemente crea problemas nuevos y más complicados”. Como alguien que está parado aquí como consecuencia directa de la labor a la que el Dr. King le dedicó la vida, soy prueba viviente de la fuerza moral de la no violencia. Sé que no hay nada débil, nada pasivo, nada ingenuo en las convicciones y vida de Gandhi y King. Pero en mi calidad de jefe de Estado que juró proteger y defender a mi país, no me puede guiar solamente su ejemplo"...

No perder de vista que esto lo está diciendo un señor que llegó a la presidencia de los Estados Unidos como una respuesta de millones de personas al “afán guerrerista” de su predecesor George W. Bush.
- ... "no puedo cruzarme de brazos ante amenazas contra estadounidenses".
- "Que no quede la menor duda: la maldad sí existe en el mundo".
- "Un movimiento no violento no podría haber detenido los ejércitos de Hitler".
- "La negociación no puede convencer a los líderes de Al Qaida a deponer las armas".
- "Decir que la fuerza es a veces necesaria no es un llamado al cinismo".

Tengo la impresión de que Bush hubiera sido más discreto. Al menos era más coherente, no decía una cosa y hacía otra.
Veamos. Bush decía cosas como estas:
..."el mundo debe recordar que no fueron simplemente las instituciones internacionales –no sólo los tratados y las declaraciones– los que le dieron estabilidad al mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Independientemente de los errores que hayamos cometido, hay un hecho clarísimo: Estados Unidos de Norteamérica ha ayudado a garantizar la seguridad mundial durante más de seis décadas con la sangre de nuestros ciudadanos y el poderío de nuestras armas. El servicio y sacrificio de nuestros hombres y mujeres de uniforme han promovido la paz y prosperidad desde Alemania hasta Corea, y permitido que la democracia eche raíces en lugares como los países balcánicos. Hemos sobrellevado esta carga no porque queremos imponer nuestra voluntad. Lo hemos hecho por un interés propio y bien informado: porque queremos un futuro mejor para nuestros hijos y nietos, y creemos que su vida será mejor si los hijos y nietos de otras personas pueden vivir en libertad y prosperidad. Entonces, sí, los instrumentos de la guerra tienen un papel en mantener la paz".
... "Considero que todos los países, tanto fuertes como débiles, deben cumplir con estándares que rigen el uso de fuerza. Yo, como cualquier jefe de Estado, me reservo el derecho de actuar unilateralmente si es necesario para defender a mi país".

Sólo que, estas precisamente, acaba de decirlas Cantinflas Barat Obama en su discurso al recibir el Premio Nobel de Paz.

Este es un mundo de mentiras, de líderes hipócritas y de seguidores tan hipócritas como ellos. Estoy convencido de que la mayoría de quienes esgrimían a Barat Hussein Cantinflas como bandera alternativa de paz, como salvador para el regreso de los Estados Unidos a su posición de líder mundial, están aplaudiendo ahora sus palabras y su cínica aceptación del Nobel de la Paz.

Una cosa quiero dejar clara: el discurso es impecable, como discurso. Sus planteamientos son realistas, prácticamente irrefutables. La posición que defiende es la que deberían tener presentes todos quienes creen que las libertades y el progreso de este mundo pueden ser sacrificados en nombre de una paz mansa que las pone en peligro.
Estados Unidos es, en la actualidad, la garantía mayor de protección de las libertades alcanzadas por el hombre en los años posteriores a la guerra mundial. La protección de sus propios intereses es la única protección que tenemos en el resto del mundo. Hacen los norteamericanos el trabajo sucio. Y odiados o admirados, todos sabemos que son necesarias sus guerras. Esto es lo que viene a decir el discurso de Obama Cantinflas. Lo que sucede es que a los hipócritas que a veces tanto vociferan no les importan las guerras en sí mismas, sino quién las hace. Las guerras son justas y justificables siempre que las haga “uno de los nuestros”. Hussein Cantinflas es “uno de los nuestros”.
Y fue aplaudido con emoción tras su diatriba a favor de la guerra a favor de la paz.

Lo que es impresentable es que no rechazara un premio otorgado con premisas justamente opuestas a las de su discurso. Total, lo hubieran aplaudido igual. Aunque tuvo la decencia de hablar claro, a Barat Cantinflas Obama le faltó coraje para ser ético y consecuente. Si se sentía obligado a hacer un discurso como ese, entonces, mejor hubiera rechazado el premio. Talento y apoyo le sobran para hacer un discurso adecuado, de modo que su rechazo no se interpretara como desprecio ni como una vuelta de espaldas a las “políticamente correctas” gestiones de paz que le exigen sus seguidores. El premio seguramente se lo guardaban para cuando terminara su legislatura.

Al final, me quedo con lo evidente: a estos no les importa nada mientras tengan el poder. Mañana el discurso puede ser otro o el mismo, simplemente será el que convoque mayor cantidad de votantes.

Les dejo estas tres frases del mismo discurso que parecen dichas por Bush:

- "Creo que se puede justificar la fuerza por motivos humanitarios, como fue el caso en los países balcánicos o en otros lugares afectados por la guerra".

- "Todos los países responsables deben aceptar la noción de que las fuerzas armadas con un mandato claro pueden ejercer una función en el mantenimiento de la paz".

- "Comprendo por qué la guerra no es popular. Pero también sé lo siguiente: la convicción de que la paz es deseable rara vez es suficiente para lograrla. La paz requiere responsabilidad. La paz conlleva sacrificio".

Y esta cantinflada inmejorable:

- "La no-violencia que practicaban hombres como Gandhi y King quizá no sea práctica o posible en todas las circunstancias, pero el amor que predicaron, su fe en el progreso humano, siempre debe ser la estrella que nos guíe en nuestra travesía".

Traduzco:
"Tomemos de Gandhi y King solo lo útil. Vayamos a la guerra con amor y fe"
Cantinflas Barat Hussein Obama.


Discurso completo en español.
Discurso completo en inglés.
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martes, 8 de diciembre de 2009

Versos Vandálicos

I
Una niña escribe unos versos en la pared de un edificio de la administración del estado. Son versos de amor:


“ERES BESO, DELICIOSO.
DE LOS QUE SABEN AVELLANA,
A RUISEÑOR Y A CACAO”



Alguien, que probablemente no entiende de versos, de niños ni de besos, quien quita que hasta ni de avellana y cacao (lo de “ruiseñor” ya es francamente agresivo), alguien ve un posible delito y llama a la policía.
Llega la policía y comienza a levantar acta del suceso:



Cuenta una ovejita que el policía, observando la prueba del delito, inquiere a la niña:
- Eso que has escrito... ¿se te ha ocurrido a ti?
- Sí, señor, son unos versos míos...
- Ummm...
Cualquiera que lo observe puede pensar que el policía duda, conmovido ante la belleza o la madurez del delito. Pero no, el representante de la ley sólo hace su trabajo. Sucede que él es apenas velador de esa ley y por tanto desconoce ciertos matices; y lo sabe. Digamos que se decía:
“¿Cuántos otros delitos puede estar cometiendo esta chica? Porque, la pintada es un claro delito, pero... una niña enamorada puede que sea también un delito. Aunque, una niña que dice cosas como esas no parece tan niña. Delito no es ser niña. Delito tampoco es decir cosas como esas. Entonces: Delito es que una niña diga cosas como esas. Uf... En cualquier caso hay que elegir sólo un delito: ¿la pintada, los versos, la niña... el ruiseñor o la ovejita?”.
Venga, ponemos en la multa la pintada y nos guardamos los versos y la niña como pruebas.



...alto, alto, alto... La mira de nuevo. Efectivamente, no parece tan niña.
La ovejita no sabe si fue el policía o si quien redactó el informe o su secretaria. El caso es que hubo un error en el informe:



Listo, un simple número cambiado en la fecha de nacimiento y ya nos hemos quitado de encima a la niña, sus versos y los dos bichos.



El error en la fecha de nacimiento equivocada ha provocado que a María se le considere mayor de edad y se le siga el expediente por los juzgados ordinarios y no por el juzgado de menores.
Por eso está citada




acusada de:




(sólo quedó el delito) Actos Vandálicos. Así, con esdrújula: vandálicos...
Anda, ¡eso sí que es un delito! María, la niña, la ovejita, que mucho sabe de la palabra, no se iba a andar con melindres en su primer delito literario.

Hasta aquí la anécdota. Que es sólo un pretexto para lo que verdaderamente me interesa: presentar a María. Ove para quienes la siguen en su blog Reflexiones de una ovejita.
Seré breve porque nadie habla mejor que Ove de María.


II
En Cuba solemos presentar a las señoritas en sociedad cuando cumplen 15 años. Las vestimos de princesas con los mismos trajes con que después se vestirán de novias. Y las hacemos cargar, durante siglos y siglos de indescifrable sonrojo, con unas enormes fotos repletas de poses provenientes del mejor o el peor kitsch (en cualquier caso siempre intenso) heredado y reciclado en el inagotable laboratorio de nuestra imaginería tropical.
Pero, María es gaditana, andaluza, española. Llevo algunas semanas pensando un traje para ella. He descosido y vuelto a coser varias veces un barroco soneto lleno de vuelos que nada tendrían que envidiarle a aquellos trajes y poses que refería. Pero no consigo estar a la altura. Porque, aunque ya María tiene 15 años, cumplidos en septiembre, tenía apenas 11 meses cuando la conocí. Porque la he visto creciendo desde cierto rincón de mi pecho. Y por estas otras razones que aquí resumo.

Yo salí de Cuba rumbo a mi hijo en 1995, pero Dios tenía otros planes para mí: me había reservado una familia cinco estrellas, una suite que entonces integraban María, sus padres Pepa y Antonio y sus tíos Monte y Fali. Un lujoso rincón lleno de amor y poesía en una apartada barriada, cerca de Cádiz, cuyo incalificable nombre, Meadero de la Reina, servía de tapadera para el lavado de todos los desgarros, las tristezas, las rabias y las fobias que oscurecían la fugitiva piel de mi alma. Un inmejorable taller en el camino donde reparar los averiados sueños que traía de la tierra de la que había sido expulsado.
Ellos consiguieron que yo me reuniera con mi esposa menos de dos meses después. Ellos fueron nuestra cama, nuestros manjares y nuestra canción del primer exilio. No tengo tiempo de vida suficiente para poder agradecerles. Desde entonces, siempre que hablo de mí, de mi familia, de mis amigos, de mi vida y mis canciones, estoy hablando también de ellos, hoy mejor iluminados aún con la incorporación de esas tres inquietas luciérnagas llamadas Montesita, Andrea y Julieta.

Finalmente, he preferido que hable María. Les adelanto algunas de las piezas de su traje, escogidas al azar y sólo como leve señal de llamada para que visiten su blog y disfruten con esta excelente escritora y poeta de vandálicos versos y sorprendentes modos literarios que es María Hermida Carro, Ove.

Reflexiones de una ovejita.


Yo soy una principesa. De castillo ausente, princesa coronada, séquito artrópodo y espada de filo tan cortante como las buenas palabras. Sí, eso soy. Una caballero perdida en el siglo equivocado. Una guerrillera sin armas y sin caballo.


Una advertencia.
Cuidado con el corazón: cuando entras al blog de una niña de 15 años no esperas encontrar a Nat King Cole cantando “Fly me to the moon” como nadie ha podido interpretarlo nunca.

Acerca de su blog. CadizTotal.com
En ese trocito de red se puede encontrar con facilidad cada uno de los detalles que me hacen persona. Puedes encontrar mis manías, mis dolores, mis necesidades, mi música (que es una parte importante de mis definiciones personales) y si se busca bien, se puede identificar a las personas que realmente me hacen falta.
Y todo esto, al final, para dejar clara la idea de que hay pocos poderes más absolutos que el de la palabra
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El día que cumplió 15 años. Fivetheen:
Atención, vida. Porque comienzo por la puerta grande. Dejo de ser tan niña para serlo solo un poco. Me muero por morderte al cuello y dejarme seducir por todos los olores que quieras mostrarme. Se me echan encima los años vertiginosos, en los que tendré afrontar cambios que en realidad no quiero ver. Pero entro, decidida, porque me has despedido de los anteriores con mas dulzura de la acostumbrada.


Cuando aún tenía 13 años. Peter Pan

¿¿A quien no le entro nunca el complejo de Peter Pan??
...Cuando te das cuenta de que la magia se esta perdiendo, de que el amor no mueve planetas, de que los valores quedaron anticuados y lo modernos es rompernos unos a otros las ganas de vivir. Cuando te chocas contra ese muro inevitable que nos coge a todos, y convives día a día con el dolor infranqueable de mantener el equilibrio en la cuerda. Te das cuenta de lo que perdiste al dejar de ser niño
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Un cuento corto. You're the direction:
-Ayer pensaba en que pasaría si de repente pudiera encontrarme con la que fui a los 9 años, y que demonios le diría.
-¿Y que le dirías?
-Creo que le(me) abrazaría muy fuerte, y le pediría que nunca se rindiera. Que pasara lo que pasase, yo estaría esperándola, que siempre tendría a alguien cerca aunque no lo sintiera así. Que yo sé de lo que estoy hablando, y que por muy chungas que se pongan las circunstancias, fuese la más valiente y jamás renunciara a lo que quisiera de verdad.
-¿Y si viniese tu yo de...25 años, y te dijera todas esas cosas?
-Entonces sí que tendría razones para no rendirme jamás
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Enlaces relacionados:

"Tu nombre en las paredes de mi ciudad" por JUAN JOSÉ TÉLLEZ en La Voz Digital

"El caso de la niña bloguera y la pintada de amor" en La Telaraña por PEPE CONTRERAS, en elEconomista.es
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viernes, 4 de diciembre de 2009

MIS derechos de autor

MIS derechos de autor NO están por encima de los derechos fundamentales de ningún ciudadano.
MIS derechos de autor NO están por encima de MIS derechos fundamentales como ciudadano.
Ningún comité gubernamental, ningún grupo, lobby o persona, fuera de los órganos judiciales competentes, puede tener absolutamente ningún derecho a violar mi privacidad, que es el único modo de saber si yo hago uso o no de las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías, internet principalmente. Ningún Ministerio, desde el de Cultura hasta el de Interior, puede tener acceso a mi vida privada sin una orden judicial previa. (1)

Ya viví durante 34 años en un sitio donde ninguno de esos derechos es respetado. Hoy, como ciudadano español que quiere y acata las leyes de este país, NO puedo quedarme callado ante la posibilidad de que aquello vuelva a ser parte de mi cotidianidad.
A la derecha de mi blog tengo colgadas algunas de mis canciones más queridas. Para que sean escuchadas por quien lo desee. Las he colocado haciendo uso de mi más absoluta libertad y de mis derechos como autor. Pueden solicitármelas e intercambiarlas libremente. (2)

Lo hago única y exclusivamente en mi nombre, única y exclusivamente en nombre de mi percepción acerca de este tema tan controvertido de los derechos de autor y el libre intercambio de (mi) música.
Para ello hago uso de mi soberanía y libertad.

Toda persona es libre y tiene la posibilidad de defender lo que entiende son sus derechos. Pero para ello no puede pisotear los derechos de los demás. Mucho menos ningún gobierno. No se puede legislar en contra de los derechos de todos a favor de unos pocos.

Ya existen leyes que protegen mis derechos de autor y funcionan. Hay detalles que ajustar, pero eso no puede ser motivo para imponer más leyes si estas ponen en peligro mis propias libertades y derechos y, por tanto, las de todos y cada uno. (3)

De lo que se trata en este caso es de que el gobierno socialista de España pretende corresponder al apoyo propagandístico, ideológico y político recibido de parte de muchos artistas y creadores entre los que NO me encuentro.
Quiero dar fe de ello y por tanto me sumo, en mi condición de autor, de ciudadano libre y exclusivamente en mi nombre, al

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

(1) Esos elementales derechos personales son los que corren el riesgo de ser vulnerados en España si sale adelante una modificación (ocultada hasta la aprobación del Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible que la incluye) en la Ley de Servicios de la Sociedad de Información y que implica el quebrantamiento de varios de esos derechos fundamentales por parte de un organismo gubernamental “especializado” sin necesidad de autorización judicial, que podría cerrar páginas y expulsar a usuarios de Internet alegando una violación de los derechos de autor. Al menos eso es lo que deduce la mayoría de los usuarios de la red, al tiempo que lanzan un grito en defensa de esos derechos, pues la poca luz arrojada sobre el asunto por sus gestores y el modo oscuro con que ha sido tratado hacen sospechar cualquier cosa.

(2) Otra cosa es que alguien pretenda lucrar con ellas. En ese caso, si lo consigue, le ofrezco, como autor con todos los derechos que por ello me corresponden, negociar un acuerdo mercantil al respecto en el que ambos salgamos beneficiados, yo como creador y él como hábil gestor (yo no he sabido serlo). Igual acuerdo le ofrezco si lo consigue con canciones mías que yo no haya colgado en la red ni dado autorización alguna para su libre consumo.
Si la intención es lucrar con temas de mi propiedad sin mi consentimiento, esa actitud “pirata” tiene castigo por ley, y ha de ser resuelta ante jueces en los tribunales correspondientes.
Para el tema económico existe legislación que me obliga desde el punto de vista legal y moral a cumplir con mis deberes de contribuyente.
Para ninguno de estos asuntos necesito la intervención de gobierno alguno.

(3) Respecto al intercambio de archivos a través de redes P2P y de los portales de enlaces no tengo mayor información, pero se me ocurren dos o tres consideraciones:
Si nadie gana dinero y es solo intercambio, pues no hay nada o muy poco que hacer. Siempre ha existido el intercambio libre de música.
Si hay quienes están ganando dinero con ello, la conclusión es que SÍ hay “negocio” donde los afectados sólo ven “piratería”. Pues, entonces, que esos afectados se integren e inviertan en esos “negocios” o que creen sus propios portales de intercambio y neutralicen a estos presuntos “piratas” en abierta y libre competencia, toda vez que los dueños de estos portales ilegales consiguen ganar dinero aun resultando gratis, para quien la descarga, la música con que “comercian”. Consideremos la posibilidad de legalización de ese “negocio”, no limitemos la solución a su persecución y posible destrucción. Quizás haya que acudir a la contención en nuestras intenciones de dar “pelotazos” y hacer millones a diario, pero es que hoy día eso está bastante complicado incluso para los bancos.
O que quiebre quien no quiere asumir las nuevas relaciones de mercado y cierren y nos dejen vivir la vida tal como la vida viene, no como pretenden ellos que se conserve.
Es hora de que los autores y artistas hagamos conciencia de que corren otros tiempos y que hay que renovar el espectáculo.
Y dejemos el cuento de que se va a acabar la música. Al menos a mí y a una buena cantidad de gente que conozco tendrían que matarnos para conseguir que no cantemos.
Eso, cantemos más y lloremos menos. Ahora, eso sí, creo que habrá que cantar mejor.

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martes, 1 de diciembre de 2009

Pertinaces y Benditos

Lo único que compensa esta ya crecida separación de buena parte de mis enormes amigos es constatar cómo han ido marcando, con pertinaces y benditos triunfos, el personalísimo camino que cada cual ha tenido que labrar para adentrarse en este venturoso mundo real al que nos ha conducido el destierro. Materializada second live desde la que difícilmente haya retorno a pesar de ese camino lleno de señales.

Escapados todos, pasajes de solo ida, desconcertadas maletas medio vacías y bolsillos repletos de enormes fajos de incertidumbre. Nada ni nadie pudo evitar que al salir sortearan todos los chequeos aduanales sin que sonaran las alarmas delatando los inmensos tesoros públicos que escabullían de aquella Cuba que los expulsaba. Sin facturar, indetectables en el más puro rincón de sus almas sustraían sus talento, inteligencia, sensibilidad, lucidez, su humanidad toda. Y, como colofón, esa habilidad para salir adelante en las más adversas condiciones de la que todos hacemos gala y que cursamos y aprobamos con sobresaliente en esa gran escuela de la supervivencia que es Cuba, donde casi todo lo que has logrado hoy ayer era prácticamente imposible.
La destapada perseverancia (que muchos desconocían poseer) y una innata capacidad de adaptación hacen el resto.

Diseminados por el mundo, esos mayúsculos AMIGOS consiguen cada día llenarme de orgullo con sus pequeños o grandes triunfos. Y, sin saberlo, engordan mi ego cada vez que me llaman o me escriben o simplemente pronuncian mi nombre, delante de terceros o a solas, en cierta inevitable recurrente soledad donde creen, erróneamente, que no los escucho.

Uno de esos amigos, Pepe Pelayo, acaba de inaugurar web-blog.


En ese espacio aparece una muestra de su trabajo como humorista, escritor, actor, guionista, teórico del humor y sus secuelas, así como referencias a su labor junto a su hijo Alex, que lo han llevado a convertirse en uno de los creadores más premiados y leídos en Chile y buena parte de América Latina.

Fundador y Director de La Seña del Humor de Matanzas, hoy día es mimado por cuanto niño se acerca a sus libros (y no son pocos... los libros y los niños), por editoriales como Alfaguara, Edisur, Humor Sapiens Ediciones, mimado también por su Mireya, su familia crecida, sus amigos, cercanos o lejanos en el espacio.

No dejen de asomarse aquí, a PEPE PELAYO, y recorrer sus rincones. Además de ponerse al día acerca de PP, tienen la oportunidad de comunicarse con él, escribirle cualquier cosa a la cara y obtener respuesta. Les aseguro que contesta.

PEPE PELAYO está lleno de sorpresas, como un rey mago de quien, cada vez que te acercas, obtienes un regalo.
Ello también compensa esta alargada separación: pequeña muerte que solo ha servido para acrecentar el cariño y mi parásita dependencia de sus maneras y calidez humanas.

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