miércoles, 11 de agosto de 2021

Responsables

 Para que no se le ocurra a alguien pensar que no existe alguien que lo considere a él personalmente responsable de los sucesos que aquí se describen:

El pueblo de Cuba se cansó y se lanzó a la calle a enfrentar a la dictadura de izquierda, socialista y comunista.
Con gritos y a pedradas.
Gritos y Piedras.
Y rabia. Y desesperación.
Con mucha esperanza pero mucho más miedo por la posible suerte a correr por esas personas desarmadas y desesperadas contemplo montones de imágenes en internet. Entre tantas, imágenes de policías disparando sus pistolas y los desesperados cubanos respondiendo con piedras y gritos.
Cubanos armados hasta los dientes con ¡Piedras y Gritos!
Gritos de ¡Libertad! fundamentalmente.
No sabemos al final qué pasará. El régimen cortó internet e intentará que no salga de la isla noticia que no sea la que ellos quieran que se conozca. Asunto en el que son maestros con el amparo de quienes los apoyan fuera de la isla.
Pero un adelanto del posible final podemos verlo en la prensa y la media mundial, en las instituciones con capacidad para informar y tomar algunas medidas que puedan influir en los acontecimientos ocurridos desde el 11 de julio, así como en las redes sociales donde hasta simples frases de apoyo al pueblo cubano son censuradas o aparecen con la nota “Contenido delicado -Algunas personas pueden sentirse molestas con esta imagen”. ¡Sobre simples palabras de apoyo al pueblo de Cuba!
Todas a la izquierda, claro, esas nombradas media, instituciones y redes, asumen tibiamente lo sucedido en Cuba.
La izquierda. La izquierda que es la vergüenza de mi humilde vida, pues en la izquierda tengo a mucha gente querida que se mueve en un umbral que va de la ignorancia más ridícula a la maldad menos perdonable. Y que son, dentro de su incapacidad de sentir amor, empatía y solidaridad con un pueblo que sufre, colaboradores por activa ¡y! por pasiva de la más oscura salvajada que le ocurre al hombre moderno que es esa asquerosa dictadura cubana que resume en sí lo más diabólico en orden de la convivencia humana más reciente.
Así que veo más motivos para estar asustado que para la esperanza.
Los muertos en el estrecho de la Florida o las calles y hospitales y cárceles de la isla, la esclavitud, el destierro, el dolor de millones de cubanos durante 62 años no han importado jamás a la izquierda internacional, ni a la regional, ni a la cubana misma. La más miserable esta última, la izquierda cubana que se dice y nombra anticastrista, la más despreciable porque proclama, defiende, vota y sanciona, allí adonde va, a favor de todo aquello que dicen rechazar cuando en su tierra personalmente les afecta.
Esa izquierda anticastrista a la que da miedo aceptarle hasta el café porque no se sabe qué es lo qué hay detrás de la invitación ni dentro de la cafetera.
Así que nada hay que esperar ahora mismo de esa izquierda que ya casi todo lo controla en el mundo.
Que eso es la izquierda toda ante el padecimiento y el sentir de quien no es de izquierda y ama la libertad: trapera, miserable, hipócrita y malvada.
Ojalá no muriera nadie más en Cuba. Cosa, al parecer, imposible: la causa principal de las protestas parece haber sido que se están muriendo a montones de hambre y desnutrición los cubanos que viven en la isla.
No tenía yo intención de decir absolutamente nada a propósito de todo esto. Los dolores más sinceros se llevan en silencio y se procura resolverlos sin ostentar ni proclamarlos al mundo. Además del riesgo a que expones a quienes te quedan en la isla, el riesgo de la bota de la dictadura, que incluye la opinión de la izquierda mundial.
Pero es demasiada tristeza. Y rabia. Y provocación. No puedo callar, mientras todavía no me obligan a callar, mi propio grito y mi propia piedra como cubano de a pie que soy y siempre he sido.
Así que lo digo, aquí va mi piedra:
No son sólo los Castro y su marioneta Díaz-Canel:
la izquierda, en su combinación de ideología y personas de carne y hueso que la izquierda abrazan, son los mayores responsables de lo que ocurre en Cuba desde hace 62 años y de lo que ocurrirá en el futuro.
(Y no digo responsables absolutos porque hay mucha derecha e igual cantidad de “alternativa” igual de responsables de todo este mal. Pero esto último es apenas un pequeño paréntesis. Lo que quiero decir, no me importa que interese o no, es lo dicho y que repito:)
No son únicamente los Castro y sus marionetas:
la izquierda toda, en su combinación de ideología y personas de carne y hueso que la izquierda abrazan, son los mayores responsables de lo que ocurre en Cuba desde hace 62 años y de lo que ocurrirá en el futuro. De las muertes. De la Muerte. Porque es muerte lo que ocurre en Cuba y a los cubanos, incluidos los que estamos en el destierro, fuera de la Cuba física. Toda la izquierda. Desde la más tibia a la más derecha. Responsable.
Hay que ser muy hijo de puta, diabólico y malvado para apoyar el sistema comunista, socialista y de izquierdas en Cuba y en cualquier lugar del mundo.
Hay que carecer de todo rasgo de honor, inteligencia y valor para poner las propias creencias y miserias personales por encima de la vida, la prosperidad y el sueño de millones de seres humanos nobles, pacíficos y pacientes (¡más de 62 años!) de los que no se es digno de ser prójimo.
Hay que ser absolutamente bajo, hipócrita y miserable para no sentir el más absoluto respeto por esas personas desesperadas y nada sofisticadas que se lanzan a la calle en pos de un cambio. Hay que ser muy oportunista para, encima, ejercer ese irrespeto en nombre del bien, de Dios, de Jesús, de los pobres, violando toda ética de caridad o solidaridad humana.
Hay que ser un mierda de alma para dar la más mínima credibilidad al régimen dictatorial que tiene aplastados a los cubanos hace varias generaciones, hambreados, esclavizados, las familias divididas y un tercio de la población diseminado desterrado por medio mundo.
Y se cae de la mata que lo que está ocurriendo en mi país a nosotros los cubanos ahora mismo ocurre “desde adentro”, tanto las protestas y el cansancio como la muerte y la represión de la dictadura de izquierda, socialista, comunista, asesina y asquerosa como toda la izquierda socialista y comunista, la peor ideología de la historia humana.
Sí, hay alguien que lo piensa y así lo considera.
Yo soy ese alguien:
Ruben Aguiar Muñoz.

Yo no quepo en un país así

 


Yo no quepo en un país así.

A veces considero la posibilidad de estar en un error (pocas, sinceramente) pero me hierve la sangre cada vez que, sabiendo lo que ello quiere decir, leo o escucho a los cubanos proclamando:

“Construyamos un país en el que quepamos todos”.

¿Todos quienes?  ¿Los que salen a protestar contra el gobierno comunista gritando libertad,

más

los que salen a golpear y aplastar, aniquilar, encerrar, vapulear, torturar a los anteriores,

más

los que toman distancia y se quedan mirando cómo esa mayoría enfurecida, que abiertamente disfruta de su brutalidad autorizada, inducida u orientada deshace de modo criminal los anhelos de libertad y la necesidad de acabar con su hambre en aquellos primeros valientes o desesperados o ambos,

más

los que callan,

más

los que esgrimen el argumentario estricto, legal desde una presunta independencia o metafórico desde esa estética de lo malvado y lo miserable que resuena de fondo por sobre los gritos de un lado y del otro?

¡Todos son cubanos! Todos los implicados en estos sucesos.

No son gobiernamericanos ni rusosovieticos ni chinangolanos ni sordidarios latinohambrericanos…

¡Son todos cubanos! Los de un bando y los del otro y los del de más allá. Hijos padres hermanos primos amigos vecinos compatriotas cubanostodos buenosmaloscobardesvalientescriminalesyvictimas...

Todos CUBANOS que hacen uso de su responsabilidad.

Y No son solo los Castro y los generales y los “fundamentadores” o los Diaz-Canel de turno los únicos “malos o irresponsables” que golpean.

 

¿Tendrían que caber en esa Cuba donde "quepamos todos" también todos esos salvajes que tantos y tantos son? ¿Tendrían que caber aunque no fueran tantos? ¡Que Sí lo son!

¿Seré yo el único que no está dispuesto a caber en un país así? Porque, honestamente, yo no quepo en una Cuba así.

Amor, Paz, Tolerancia, Convivencia, Comprensión, Perdón ¿para un solo lado?

Yo no quiero caber en un país así.

No sin que antes sea extirpada la raíz del mal. Y la raíz del mal que ha destrozado a Cuba es una idea. Porque los Castro y sus matones no hubieran conseguido nada sin su ideario, su religión, sus dogmas buenistas y aplaudidos por protagonistas, por observadores y hasta por sus víctimas.

Y, puesto que la idea raíz o ideario parece  crecer de manera natural o forma parte de la malvada configuración de la mitad o casi del género humano, yo siento que

debiérase construir una Cuba en la que quepamos todos pero en la que estén previa y definitivamente proscritas la idea despreciable del comunismo y sus pre o subgéneros el socialismo y el izquierdismo esgrimido por esos a quienes tanto se desprecia de dientes hacia afuera cuando del castrismo se trata.

La izquierda que, esgrimida como virtud, ha permitido, financiado, promovido y celebrado que, durante más de 62 años, suceda lo que sucede en Cuba.

Sí, a veces considero la posibilidad de estar en un error. Tomo distancia, lo mastico y concluyo:

¿Cuál será la parte que no se entiende de esto o cuál la que no entiendo yo mismo?

En el lado contrario a la izquierda lo que está es el hombre natural, el que trata de sacar adelante a su familia y dar forma a sus sueños.

Es la izquierda quien trata de tapar su propia maldad con la maldad de otro. Es la izquierda quien separa una maldad de otra para hacer creer que hay maldades buenas (las suyas) y maldades malas (las de otros).

Todo el que intenta imponer sobre los otros hombres sus propias creencias, su poder, sus frustraciones o ideas de felicidad, es malvado.

No hay malvados malos, la derecha, y malvados buenos, la izquierda. La maldad es una sola. La imposición de  la maldad es una misma en cualquier variante: maldad impuesta.

"Construyamos un país donde no quepan quienes impiden que construyamos un país donde quepamos todos" ¿es una paradoja?

Yo no quiero vivir en un mundo donde una paradoja de la libertad termine destruyendo la vida de sus habitantes. 

El fascismo fue un infarto en la historia. Duró unos pocos años y murió de golpe.

El comunismo es un cancer, una muerte lenta de todo lo que significa vida. Y, como tal, comienza igual de lento, muy lento en el izquierdismo y va haciendo metástasis hasta culminar en la destrucción de aquello de lo que se alimenta: la buena fe de sus víctimas.

Yo ya no quepo en un país así.

No tengo tiempo.


 Pregunto yo:

¿Pudiéramos los cubanos en el exilio efectuar unas elecciones. Libres y democráticas. Elegir un Presidente y un Gobierno Cubano en el Exilio. Presidente y Gobierno que, como resultado de esas elecciones, sea democráticamente reconocido por todos?
Ese Gobierno de Cuba en el Exilio podría, en nombre del pueblo cubano, exigir el reconocimiento de todos los organismos internacionales y gobiernos e instituciones del mundo. Lo que corresponda. Sería la mejor manera de hacernos escuchar, imponiendo nuestra unidad como cubanos víctimas de una dictadura y un sistema que, a la fuerza y de manera violenta, lleva más de 62 años en el poder en la isla.
Los cubanos necesitamos exhibir unidad, fuerza, hacernos escuchar de manera seria y uniforme. Como cada país libre del mundo donde durante cuatro años el Presidente y el Gobierno, independientemente de las ideas y las orientaciones políticas e ideológicas de los ciudadanos, son respetados y aceptados por todos como resultado de unas elecciones democráticas.
Creo que es el mejor modo de encontrar apoyo y al mismo tiempo ofrecer al pueblo cubano, de ofrecernos todos, la necesaria alternativa que, visto lo sucedido en estos días, se hace imprescindible como respuesta a las demandas de ese pueblo que se ha lanzado a las calles a exigir libertad pero que no tiene verdaderas opciones democráticas a las que aferrarse, ninguna que nos incluya a todos porque entre todos la hayamos consensuado, elegido de manera libre.
Una aclaración para quien invoque que quienes vivimos fuera de Cuba somos minoría y no nos corresponde hablar ni actuar en nombre de todo el pueblo cubano:
La inmensa mayoría de los cubanos fuera de Cuba no somos emigrantes. Un emigrante puede regresar a su país cuando desee. Nosotros somos desterrados. Nos está negado ese regreso. Que no podamos regresar significa que hemos sido expulsados de nuestro hogar, de nuestra tierra y del derecho que a ella nos asiste por nacimiento. Significa, además, que esa negativa sucede bajo disposición política, ideológica, por mandato gubernamental de quien se arroga el derecho de decidir quién es digno y merecedor de vivir en su propia tierra y quién no. La condición de cubanos desterrados incluye, además, a los hijos y nietos y descendientes de cubanos nacidos en el exilio, tan cubanos como todos y con los mismos derechos que todos.
Por otro lado, el mayor poder económico de ciudadanos cubanos disponible para Cuba, su reconstrucción y la apuesta por una infraestructura y un orden social de prosperidad, democracia y bienestar, está en manos del exilio, no de los ciudadanos de la isla.
Así que, en tanto que desterrados, hemos de hacer uso de nuestro derecho a nombrar representantes, gobierno, presidente, constitución e instituciones en las condiciones y circunstancias que nuestro destierro imponga.
Por cierto, nosotros no desterramos a nadie: todo cubano que quisiera participar de nuestras elecciones y reconocer nuestro gobierno y presidente tendría todo el derecho y la libertad de hacerlo. También dentro de Cuba la mayoría son exiliados y desterrados, de sus derechos y de su libertad. Mi propuesta para unas elecciones en el exilio y no en toda Cuba proviene de que ello no es posible para los cubanos de la isla: quienes los gobiernan se lo prohiben. Sería fantástico que votaran desde allá; clandestino voto, subversivo y libre.
Por momentos lo que digo se me antoja absurdo, ingenuo, un sueño sin mucho fundamento. No tengo idea alguna de cómo pudiera realizarse todo eso.
Pero los cubanos tenemos hombres de gran experiencia en política, hombres y mujeres que han sido y son influyentes líderes y políticos a nivel mundial, en Estados Unidos fundamentalmente, el país más complejo de la modernidad y hasta hace menos de un año la democracia más sólida. Tenemos también personas fuera y dentro de Cuba que son aspirantes a liderar un cambio, soberanos en sus propios sueños o ambiciones, como corresponde a ciudadanos que se sienten libres. Cada uno con sus ideas y sus propuestas, pero democrática, justa y decentemente capaces de convencer con sus proyectos.
¿Pudiéramos por una vez apartar nuestros egos y enfrascarnos en un proyecto común, complejo pero imprescindible para construir una Cuba libre del avasallamiento que sobre los cubanos han impuesto unos sátrapas sin escrúpulos y quienes los apoyan?
¿Pudiéramos empezar a tener una Cuba futura desde hoy, desde el exilio, ya que, evidentemente, dentro de Cuba nunca va a ocurrir algo así?
… pregunto yo…
Ruben Aguiar

 

Es cómico-patético-perinpinpético el esfuerzo que hace toda la izquierda por ser una izquierda distinta de esa otra izquierda que no es la izquierda que ella es.

Todos y cada uno de los que militan y se sienten y definen a la izquierda ¡son de una izquierda diferente a cada una de todas las otras izquierdas y de todos los demás izquierdistas y/o izquierdosos!

Para todo el que es de izquierda los demás de izquierda no son la "izquierda verdadera". Por lo que la frase que mejor define y más se repite a la izquierda es:

"Eso no es ser de izquierda".

Estricta, pura y concienzuda aplicación de la dialéctica marxista materialista. Que, en realidad, era engelsiana (no de Hegel que era un poco más serio), no era dialéctica y todavía nos quedamos debiendo lo de materialista.

La izquierda es una imprecisión absolutamente personal.


"Cuando me rozas con lo ambiguo de tu compromiso 

me desizquierdizo, amor, me desizquierdizo."


 

La e p i d e m i a  de suicidios politiquísticos que azota a Estados Unidos desde hace años parece estar fuera de control. Acaba de aparecer suicidado un tercer policía de los que estaban en el capitolio en enero durante la bastillera toma por tropas populacheras que querían violar a no sé qué representante que no estaba allí en aquel momento aunque se sintió muy amenazada y lo ha denuinsinuado hace unos díitas en una entrevista.

El exánime cadáver apareció muerto pero sin vida víctima de esa autoinfringida dolencia.

Los que hemos vivido en el comunismo sabemos que para este tipo de padecimiento politiquistoso, focalizado fundamentalmente en la lengua de quienes lo padecen (aunque también en la actitud, cierta predisposición a cantar boleros prohibidos), no existe una cura 100% efectiva.

Algunos remedios caseros como enjuagues de amenazas, gárgaras de cocimiento tibio o hirviendo de chantajes y el tan recurrido champú de advertencias no consiguen detener completamente la etapa terminal del mal.

Sea un hilo dental enrollado al pescuezo, una hartura de agua tras resbalón en un arroyuelo, un occidente u orientado de tráfico o un simple caldero de aluminio encajado en la espalda, las muertes tienen en común la abrupta aparición del finado en circunstancias insólitas y/o difíciles de explicar por la prensa, los fiscales, el gobierno y los teóricos del bienfinaljustificalosmediosyloscompletos… ¡pasto para conspiranoicos!

Otra característica misteriosa de este azote es la coincidente predisposición a no andar preguntándose mucho que provoca en la ciudadanía. Quizás porque los seguros médicos no cubren tratamientos preventivos, a pesar de que el gobiernocare sí corre con los gastos de las cremaciones.

Yo mismo, respecto a esto que estoy diciendo, estoy francamente dispuesto a desmentirme sin mucho debate.





Queridos camaradas

 

Este es el tutorial que encontraron los compañeros del comité central del partido comunista de Cuba cuando en la noche del 11 del julio de 2021 se pusieron a buscar en internet cómo resolver el asunto de las protestas ocurridas durante el día y que les ha servido de manual de consulta durante todo este período posterior a aquel suceso. 

Es la película del maestro ruso Andrey Konchalovskiy: "Queridos camaradas" - "Dorogie tovarishchi" - "Dear Comrades!".

Acabo de verla. Vale la pena. 


viernes, 30 de julio de 2021

República de Cuba / Constitución Política de 1940

 

República de Cuba / Constitución Política de 1940   



Guáimaro, Camagüey, 1 de julio de 1940.

Nosotros los delegados del pueblo de Cuba, reunidos en Convención Constituyente, a fin de dotarlo de una nueva Ley fundamental que consolide su organización como Estado independiente y soberano, apto para asegurar la libertad y la justicia, mantener el orden y promover el bienestar general, acordamos, invocando el favor de Dios, la siguiente Constitución:

  1. Título I - De la Nación, su territorio y forma de gobierno
  2. Título II - De la nacionalidad
  3. Título III - De la Extranjería
  4. Título IV - Derechos fundamentales
  5. Título V - De la Familia y la Cultura
  6. Título VI - Del Trabajo y de la Propiedad
  7. Título VII - Del sufragio y de los oficios públicos
  8. Título VIII - De los órganos del Estado
  9. Título X - Del Poder Ejecutivo
  10. Título XI - Del Vicepresidente de la República
  11. Título XII - Del Consejo de Ministros
  12. Título XIII - De las relacione entre el Congreso y el Gobierno
  13. Título XIV - Del Poder Judicial
  14. Título XV - El Régimen Municipal
  15. Título XVI - Del Régimen Provincial
  16. Título XVII - Hacienda Nacional
  17. Título XVIII - Del Estado de Emergencia
  18. Título XIX - De la Reforma de la Constitución
  19. Disposiciones transitorias

Título I - De la Nación, su territorio y forma de gobierno

Art. 1- Cuba es un Estado independiente y soberano organizado como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.

Art. 2- La soberanía reside en el pueblo y de éste dimanan todos los poderes públicos.

miércoles, 14 de julio de 2021

Gritos y Piedras

 Para que no se le ocurra a alguien pensar que no existe alguien que lo considere a él personalmente responsable de los sucesos que aquí se describen:

El pueblo de Cuba se cansó y se lanzó a la calle a enfrentar a la dictadura de izquierda, socialista y comunista.
Con gritos y a pedradas.
Gritos y Piedras.
Y rabia. Y desesperación.
Con mucha esperanza pero mucho más miedo por la posible suerte a correr por esas personas desarmadas y desesperadas contemplo montones de imágenes en internet. Entre tantas, imágenes de policías disparando sus pistolas y los desesperados cubanos respondiendo con piedras y gritos.
Cubanos armados hasta los dientes con ¡Piedras y Gritos!
Gritos de ¡Libertad! fundamentalmente.
No sabemos al final qué pasará. El régimen cortó internet e intentará que no salga de la isla noticia que no sea la que ellos quieran que se conozca. Asunto en el que son maestros con el amparo de quienes los apoyan fuera de la isla.
Pero un adelanto del posible final podemos verlo en la prensa y la media mundial, en las instituciones con capacidad para informar y tomar algunas medidas que puedan influir en los acontecimientos ocurridos desde el 11 de julio, así como en las redes sociales donde hasta simples frases de apoyo al pueblo cubano son censuradas o aparecen con la nota “Contenido delicado -Algunas personas pueden sentirse molestas con esta imagen”. ¡Sobre simples palabras de apoyo al pueblo de Cuba!
Todas a la izquierda, claro, esas nombradas media, instituciones y redes, asumen tibiamente lo sucedido en Cuba.
La izquierda. La izquierda que es la vergüenza de mi humilde vida, pues en la izquierda tengo a mucha gente querida que se mueve en un umbral que va de la ignorancia más ridícula a la maldad menos perdonable. Y que son, dentro de su incapacidad de sentir amor, empatía y solidaridad con un pueblo que sufre, colaboradores por activa ¡y! por pasiva de la más oscura salvajada que le ocurre al hombre moderno que es esa asquerosa dictadura cubana que resume en sí lo más diabólico en orden de la convivencia humana más reciente.
Así que veo más motivos para estar asustado que para la esperanza.
Los muertos en el estrecho de la Florida o las calles y hospitales y cárceles de la isla, la esclavitud, el destierro, el dolor de millones de cubanos durante 62 años no han importado jamás a la izquierda internacional, ni a la regional, ni a la cubana misma. La más miserable esta última, la izquierda cubana que se dice y nombra anticastrista, la más despreciable porque proclama, defiende, vota y sanciona, allí adonde va, a favor de todo aquello que dicen rechazar cuando en su tierra personalmente les afecta.
Esa izquierda anticastrista a la que da miedo aceptarle hasta el café porque no se sabe qué es lo qué hay detrás de la invitación ni dentro de la cafetera.
Así que nada hay que esperar ahora mismo de esa izquierda que ya casi todo lo controla en el mundo.
Que eso es la izquierda toda ante el padecimiento y el sentir de quien no es de izquierda y ama la libertad: trapera, miserable, hipócrita y malvada.
Ojalá no muriera nadie más en Cuba. Cosa, al parecer, imposible: la causa principal de las protestas parece haber sido que se están muriendo a montones de hambre y desnutrición los cubanos que viven en la isla.
No tenía yo intención de decir absolutamente nada a propósito de todo esto. Los dolores más sinceros se llevan en silencio y se procura resolverlos sin ostentar ni proclamarlos al mundo. Además del riesgo a que expones a quienes te quedan en la isla, el riesgo de la bota de la dictadura, que incluye la opinión de la izquierda mundial.
Pero es demasiada tristeza. Y rabia. Y provocación. No puedo callar, mientras todavía no me obligan a callar, mi propio grito y mi propia piedra como cubano de a pie que soy y siempre he sido.
Así que lo digo, aquí va mi piedra:
No son sólo los Castro y su marioneta Díaz-Canel:
la izquierda, en su combinación de ideología y personas de carne y hueso que la izquierda abrazan, son los mayores responsables de lo que ocurre en Cuba desde hace 62 años y de lo que ocurrirá en el futuro.
(Y no digo responsables absolutos porque hay mucha derecha e igual cantidad de “alternativa” igual de responsables de todo este mal. Pero esto último es apenas un pequeño paréntesis. Lo que quiero decir, no me importa que interese o no, es lo dicho y que repito:)
No son únicamente los Castro y sus marionetas:
la izquierda toda, en su combinación de ideología y personas de carne y hueso que la izquierda abrazan, son los mayores responsables de lo que ocurre en Cuba desde hace 62 años y de lo que ocurrirá en el futuro. De las muertes. De la Muerte. Porque es muerte lo que ocurre en Cuba y a los cubanos, incluidos los que estamos en el destierro, fuera de la Cuba física. Toda la izquierda. Desde la más tibia a la más derecha. Responsable.
Hay que ser muy hijo de puta, diabólico y malvado para apoyar el sistema comunista, socialista y de izquierdas en Cuba y en cualquier lugar del mundo.
Hay que carecer de todo rasgo de honor, inteligencia y valor para poner las propias creencias y miserias personales por encima de la vida, la prosperidad y el sueño de millones de seres humanos nobles, pacíficos y pacientes (¡más de 62 años!) de los que no se es digno de ser prójimo.
Hay que ser absolutamente bajo, hipócrita y miserable para no sentir el más absoluto respeto por esas personas desesperadas y nada sofisticadas que se lanzan a la calle en pos de un cambio. Hay que ser muy oportunista para, encima, ejercer ese irrespeto en nombre del bien, de Dios, de Jesús, de los pobres, violando toda ética de caridad o solidaridad humana.
Hay que ser un mierda de alma para dar la más mínima credibilidad al régimen dictatorial que tiene aplastados a los cubanos hace varias generaciones, hambreados, esclavizados, las familias divididas y un tercio de la población diseminado desterrado por medio mundo.
Y se cae de la mata que lo que está ocurriendo en mi país a nosotros los cubanos ahora mismo ocurre “desde adentro”, tanto las protestas y el cansancio como la muerte y la represión de la dictadura de izquierda, socialista, comunista, asesina y asquerosa como toda la izquierda socialista y comunista, la peor ideología de la historia humana.
Sí, hay alguien que lo piensa y así lo considera.
Yo soy ese alguien:
Ruben Aguiar Muñoz.

Memorias de Simbad

 "Memorias de Simbad" es la última canción que escribí en Cuba. Mi canción de despedida… del hogar, la familia, mi tierra, de quien fui, de mi primera vida.

Me habían encargado del Grupo de Teatro Buendía, dirigido por la grandísima actriz y directora cubana Flora Lauten, la canción para una de las puestas que llevaríamos a una gira por Europa. La atmósfera en que me sumergía cada vez que veía los ensayos de la obra se mezclaba con mi emoción del viaje.
Para mí era la partida definitiva. Nadie sabía.
O quizás era yo quien único no lo sabía.
Entonces me despedí, en público secreto, con la canción Memorias de Simbad.
En realidad apenas consiguió ser canción de despedida. Pero eso solo lo supe muchos años después.
El destierro significa que todo aquello que abandonas se marcha contigo. Y como piel sobre tu piel te acoraza y pone a salvo de todas las culpas con que te acusas de abandonar a los tuyos tras conceder que es lo tuyo abandono, partida, exilio, emigración, escape.
Vieja piel que te protege del olvido y mantiene a salvo tu condición de desterrado.
Memorias de Simbad
Talado mi jardín, de brumas la ciudad,
Un puerto frente a mí
Ávido de espuma me pregunto
qué velero partirá de aquí.
La luz en el confín, la brisa desde el mar
me impulsan a partir
Nada temo, nada dejo atrás
Quiero saber que hay más allá.
Qué mágico sitio, qué fantástico animal
Qué misterios, qué respuestas más allá del mar.
Proa al horizonte navegar
Suelten las amarras. Listos a zarpar.
Presto, que en la tierra todo está perdido ya.
Harto de consentir, harto de preguntar,
harto de maldecir soy con la marea
todo de olas, todo de algas, todo de coral.
Quiero descubrir qué hay más allá.
Qué mágico sitio, qué fantástico animal,
Qué misterios, qué respuestas más allá del mar
tan lejos…
Quién me espera, acaso quién ocupa mi lugar
Quién danza por mí, qué música me lleva al mar
Quién pulsa esa señal
(esa señal tan rara)
Esa música… Esa música.
El mar es mi país, mi lecho el temporal
Mi idioma es un crujir ronco de maderos
Mi destino es un naufragio luego de partir.
——
Letra y Música: Rubén Aguiar Muñoz (La Habana, Junio 8 - 1995)
Intérprete y Arreglos Musicales. Grabación y Mezcla.
Realización del Video.
... y casi todo el público.
(Miami, 2021)

lunes, 24 de mayo de 2021

Es la resaca



Si el hombre piensa como vive, esta pertinaz nostalgia de humedad y salitre es huella de los intensos años vividos en un valle apostado entre mar y montaña, lejos de este castellano ducado que es hoy terapia para mis agradecidos huesos. 
Nací en una ciudad insertada en la naturaleza, de barrios como islas, delineados por los irregulares cauces de tres ríos que la atraviesan. Dos lomas daban cobijo a incontables manantiales que saciaban su sed de mar atravesando nuestras vidas, abonando jardines, protagonizando una leyenda de majestuosos puentes abarrotados de músicos y poetas, bailarines y pintores, actores y payasos, artistas y locos reales que bebían de sus nombres y humedades para mejor volar.
Pienso como vivo, desde la cálida paz comarcal de un árido poblado manchego con ancestrales antojos de lluvia, rodeado de gente noble que no renuncia al sueño de una pequeña tormenta cada mes.
Pero los domingos, cuando la siesta, un imposible rumor de algas y velas en el horizonte hacen lagrimear el largo bochorno de mis tardes.
Es la resaca de aquellas playas de mi niñez que me traje de polizontes el día que partí de casa para siempre.

Rubén AM
Loeches, Octubre de 2011.

sábado, 22 de mayo de 2021

Balacera del buen humor

(I) Buenhumor

Cantinflas convirtió en arte la tara de la incoherencia. Sentó cátedra con la artimaña de parecer incapaz de comunicar algo preciso mientras no cesaba de disparatar hasta conseguir lo que verdaderamente quería: hacernos reír. Pocos han logrado hacerse comprender tanto con tan arriesgado contradictorio recurso.

Pero hay otra virtud en Cantinflas de la que no se habla mucho. Quizás porque no está muy clara de cuál de dos posibles cualidades se trata:

1- la de un profeta que se adelantó a su tiempo, adivinando o percibiendo cómo sería la comunicación de los hombres del mañana, su mañana... o

2- la de un diestro hipnotizador que insertó en las mentes de los hombres de su futuro (o sea, nosotros en nuestro presente) la perfecta manera de sobrevivir y convivir sin tener que esforzarnos lo más mínimo para entendernos; algo así como usar un mismo lenguaje sin tener que consensuar el idioma ni respetar conceptos, expresiones, significados y significantes, referencias, estilos, valores, principios, normas... únicamente hablar y hablar y hablar hasta que los demás nos acepten.
Bueno, he ahí una particularidad que distancia un tanto a Cantinflas: él no parecía pretender ser aceptado sino que, simplemente, nos riéramos. Al menos ese fue el orden en que se nos presentó. De hecho a él lo aceptamos no por lo que su personaje intentaba y no conseguía decir, puesto que pocas veces eso tenía importancia, sino mayormente porque su tanto esfuerzo, al resultar inútil, nos provocaba risa. ¡Es tan gracioso el fracaso ajeno! Mayor mientras mayor énfasis y esfuerzo despliegue el presunto fracasado. También Chaplin cultivaba y conseguía hacer florecer estos controvertidos pantanos philoso-psicolo-ilógicos con total éxito.

Al mismo tiempo, el de hacer reír tiene consideración de arte menor, nada solvente y, salvo en determinados casos muy escasos, poco inteligente. Más o menos es eso lo que se desprende desde una mayoría de críticos e intelectuales, políticos y hasta artistas, diplomados entiéndase, a quienes el humor les va por arribita y al que premian con el beneficio de su compasiva y noble tolerancia. Por supuesto, evitando dejar entrever la incomodidad que les causa el alto contenido de subversión que hay en el humor. Pero mejor no meterse en eso, no ahora mismo.

El asunto es o resulta ser que, a estas alturas, por imitación o por inducción, por vocación o por predestinación vivimos ya en un mundo en el que hemos terminado todos siendo cantinfloparlantes. Es decir: hablaquetehabla disquequetedisque inventatetucuento forguérete de la veddá y la realidá.

Solo que en nuestro cantinfleo prevalece una muy marcada intención de ser aceptados y tomados en serio. ¡Sobre todo si eres humorista! Nada de hacer reír a alguien. Eso es cosa de pobres. De pobres de antes, se entiende. De pobres dementes de mentes. De pobres de hambre y de barrio. Como Cantinflas y Charlot.

Y es que hoy todo ha cambiado, hoy todos somos ricos y acumulamos inmensas fortunas en likes, deditos hacia arriba y emocionantes views que hacen no solo innecesaria sino inútiles la inteligencia y la aproximación a la verdad, no digamos ya la risa. (Por cierto: ¿conocen ustedes a algún rico humorista? Sé de humoristas que se han hecho ricos pero no me suena a la inversa)

El punto está en que a estas alturas todo el mundo habla incesantemente. Todos tenemos algo que decir. Sobre lo que sea. Sobre todo. Incluso sobre nada. Decir por decir en la certeza o la esperanza de que alguien escuchará y hasta puede que recibamos un like y varios views. Todo se está diciendo y todo está por decir.

Un cantinfleo global. Globocantinflacion.


(II) Malhumorado

Si algún peligro hay en este cantinfleo nuestro de cada día no proviene de lo que decimos o maldecimos, por muy incoherente, irracional o estúpido que resulte. El peligro viene justo y únicamente de lo que no se diga, de lo que nos callamos, de ciertos silencios y los riesgos que implican los silencios. De que existan cosas de las que nadie habla. Ni siquiera (o sobre todo) los humoristas.

Y, aprovechando el caso del humorista cubano que anda ahora en boca de media Cuba, pongo un ejemplo de realidades que, al ser calladas, terminan convertidas en "presuntas realidades". Días atrás el humorista cubano Alejandro García "Virulo"

jueves, 13 de mayo de 2021

Antología de la Poesía Humorística Española

Mis décimas en Antología de la Poesía Humorística Española.
  Con Humor amanso mi ego, al tiempo q lo denuncio. Con Décimas me disciplino, controlo mis excesos, domestico la Imagen. 
Décima y Humor, juntos, aumentan la mirada lateral necesaria para mi personal perspectiva de la vida, creando, en fundido maravilloso, una otra vida igual de real y placentera que la que me corresponde por mandato (adivino). 
Porque la Décima, poesía en estructura hermética, hace menos previsible el destino del “gag” y, desposada con el Humor, resultan vía evidente que conduce al destino menos previsible. 
Divertidísimo y estimulante reto. Juego. 

  Si, además, en el laburo cuento con la mano de un amigo, resulta doble la felicidad que escribir me provoca.   
  El asunto que da pie a tan embrollada reflexión personal (que tanto me gustaría comprender) es el siguiente:
  La Editorial española Verbum, ha publicado una “Antología de la Poesía Humorística Española”, en cuyo índice se pueden leer los nombres de Cervantes, Góngora, Lope de Vega, Quevedo, Arcipreste de Hita, Juan Ruiz de Alarcón, Feliz María Samaniego, Valle-Inclán, Machado, Alberti, Enrique Jardiel Poncela y muchos grandes escritores humorísticos más.
  En ese índice aparecen los nombres de Pepe Pelayo y Ruben Aguiar como autores de uno de los poemas antologados.
  Estoy feliz, agradecido a los antologadores y a Pepe, que me convidó y con quien es y siempre ha sido un honor trabajar... bueno, trabajar y mirar la vida y bebérnosla, desde que sobre los dos viejos sillones del salón de mi casa de Pueblo Nuevo nos balanceábamos sobre aquella Matanzas de los primeros ochenta, los del Siglo XX, claro, soñando, señeando, creando, creyendo y ya desde entonces cumpliendo nuestros sueños, por locos que fueran... sean...

Les dejo aquí el link donde se puede adquirir el libro. Para que nadie se los cuente.