domingo, 29 de marzo de 2020

Letra-y-música es una canción

Letra-y-música es una canción. No puede haber mayor peso en una o la otra. Es un árbol. Tiene hojas, raíces, ramas, vida propia. En eso es como los demás árboles. Pero, árbol en sí mismo, solo sobrevive si esos componentes son meticulosamente eficaces en su condición de elementos específicos de tal árbol.
La canción es algo tremendamente importante en la vida del hombre. Así debemos cuidar de ella. Además de ser absolutamente honestos a la hora de calificarla. Como en todo, hay canciones para distintos momentos e intereses. Pero la Canción Arte tiene su propio universo, sus particulares leyes, su reino, su inigualable luz. Compuesta con todo el respeto que merece, al intentar una canción así no se ha de usar la música para simplemente arropar un poema ni usar la poesía para autorizar cualquier melodía, por bellos que ambas sean por separado. Tiene que ser un solo objeto, en la misma dimensión en que lo describiera Martí:
"El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. La idea ha de encajar exactamente en la frase, tan exactamente que no pueda quitarse nada de la frase sin quitar eso mismo de la idea."


Les comparto una canción que ilustra lo anterior. La que considero la mejor canción que ha compuesto el hombre. Y recalco Canción. Simple y enorme aporte del ser humano a la belleza de la vida. Perfecta esta y diosa de canciones.
"A mi pequeña radio" ("An den Kleinen Radioapparat") Compuesta en 1942. Música de Hanns Eisler y letra de Bertolt Brecht.
Musicalmente es un poema de sobrecogedora belleza, donde no se puede separar la melodía de la armonía que la soporta, ni los modos de tempo y matices con que el piano se vuelve un enorme lecho percutido para acomodo de la voz humana, el instrumento musical perfecto.
Me tomé la atribución de contar un poco la letra. Escrita por Brecht en el exilio tras el advenimiento de Hitler, cuando un pequeño aparato de radio, en el que solo se escuchaba al enemigo, era el único amigo y contacto con su tierra. He usado un montón de traductores y acudido a versiones de la letra en inglés, italiano y español que he encontrado para resumirla aquí. Convencido de que ni se le parece, les dejo también el original alemán, donde sospecho sea aún más tierna y estremecedora.
Está cantada por el barítono Dietrich Fischer-Dieskau y acompañada al piano por Aribert Reimann. Grabada en Berlín en 1987.

Nota: La canción tiene una versión realizada por Sting. Así la conocí. Pero siempre que la escuchaba tenía la impresión de que esas melodía y acompañamiento excedían al magnifico cantautor inglés y más aún al bello texto que él le aportó. Entonces me puse a investigar.

"A mi pequeña radio"
Tú, pequeña cajita que llevé en mi huída,
Apretada para que mis válvulas tampoco se rompieran dentro de mí,
Preocupado, de la casa al barco, del barco al tren,
Para que mis enemigos me siguieran hablando
Junto a mi cama y mi tormento,
Lo último cada noche y lo primero en la mañana,
Gritando sus victorias y mis peores derrotas:
¡Prométeme que no te quedarás callada de repente!

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"An den Kleinen Radioapparat"
Du kleiner Kasten, den ich flüchtend trug,
Daß meine Lampen mir auch nicht zerbrächen,
Besorgt vom Haus zum Schiff, vom Schiff zum Zug,
Daß meine Feinde weiter zu mir sprächen,
An meinem Lager und zu meiner Pein,
Der letzten nachts, der ersten in der Früh,
von ihren Siegen und von meiner Müh:
Versprich mir, nicht auf einmal stumm zu sein!




jueves, 19 de marzo de 2020

Acertijo

Estreno canción junto a Barbara Milian en mi canal de Youtube.
"Acertijo".
La letra de la canción es en décimas. A finales del siglo pasado mi comunicación con mi hermano Pedro Alfonso era a través de emails, él desde Chile yo desde España. Pedrito solía escribir los suyos en décimas y no había quien detuviera la controversia. Estas décimas del texto de la canción son una de mis respuestas.
La música comencé a hacerla en 2013. También por email, le envié a Barbara el texto y el fragmento de música que yo había compuesto hasta el momento. Recibí de respuesta un mp3 con la música que faltaba. Dijo "una propuesta" pero a mí me pareció maravillosa.
Ahora la hemos grabado y arropado con imágenes. Esperamos les guste.
"Acertijo" - Interpretes: Rubén Aguiar y Barbara Milian
Letra: Décimas de Rubén Aguiar Muñoz
Música: Rubén Aguiar y Bárbara Milian
Acertijo
Afuera, la madrugada.
A mi lado, mi mujer.
En mi pecho, sin nacer,
la décima desvelada.
Al norte, la tan soñada
Francia, romántica y loca.
Al sur, África que evoca
a los abuelos. Al Este,
la guerra. Y en el Oeste
la tierra que me convoca.
Arriba, el cielo infinito.
Abajo, el polvo al que voy.
A un lado, el calor que doy.
Al otro, el que necesito.
Delante de mí, inaudito,
un futuro ¿luminoso?
Detrás, el feroz acoso
del pasado. Y cada día
más cerca la lejanía,
más lejos lo provechoso.
En mis manos, la guitarra.
En mis piernas, el camino.
En mis ojos, el destino.
En mi oído, la cigarra.
En mi cabello, la garra
del tiempo, el intolerante.
En mi ceño el más constante
fruncir. Mi espalda desnuda.
En mi palabra, la duda.
En mi elección, el amante.
Así vuelvo a andar, disuelto
en la vida, que transcurre
con tanta prisa que aburre.
Libre, como un verso suelto,
con mi música he resuelto
imposibles acertijos.
Y voy como van los hijos
del campo, con el arado
sobre mi rostro grabado
de rústicos escondrijos.
Afuera, la madrugada.
Adentro, el amanecer.
Delante lo por hacer.
Detrás lo que fue y es nada.
A la vera, la tonada.
Al pairo, lo que medito.
Arriba, el cielo infinito.
Abajo, el polvo al que voy.
A un lado, el calor que doy.
Al otro, el que necesito.
(Madrid. Abril de 1999)