My Funny Valentine es una de las más hermosas canciones del hombre. Posee todo el misterio con el que la música anuncia la luz al final del túnel.
¡Cuidado... todo lo que diga el Gobierno puede ser usado en tu contra!
lunes, 31 de agosto de 2020
My Funny Valentine - Barbara Milian
miércoles, 12 de agosto de 2020
Resulta que es un desconcierto la vida
Que es cierto que al fin de los años
no hay más que preguntas
Que ver o no ver es igual
Que cotizan parejo callar y decir
Que obtiene lo mismo
quien se echa a volar
que quien cae al abismo
Resulta que es vano el intento
si al fin de los tiempos
resulta que no eres feliz.
plantar tu semilla en orillas
de ríos lejanos.
Tu aldea está muerta
y agazapada detrás de su puerta
la anciana serpiente tira de ti
Seduce y apura
cualquier aventura
Tan solo la duda será tu castigo
Partir es la justa salida
Y acaso vivir una vida de otros
te va a redimir.
dirá que no está prohibida la fiesta
para quien se queda
Pero ya es muy tarde. Valiente y cobarde
te cruzas la verja que puede cuidarte
te atreves y partes
Te arriesgas, te asombras
E igual que a las cercas te saltas las normas
Te juntas, te acercas a otros caminantes
Y siempre preguntas. Preguntas bastante
Buscando salidas vives otras vidas
Disfrutas su vino. Recibes mordidas
Con yerro o con tino labras tu destino
mientras te abalanzas.
oh, dios, que el camino es tan solo camino
y no hay nada delante.
Tu paso no es cierto.
Tu viaje es por dentro.
Tu andar es huida.
Tu meta, partida.
Tu ida, regreso.
La espada depuesta
y atado a tu nada de puertas abiertas
tan solo el enfado te guarda del trago
vulgar de buscar un refugio, como tu pasado.
Y restos maltrechos de versos de una canción
de esperanza.
Cerrando los ojos suplica
por una respuesta.
Lo besas en largo silencio
Total, si ahora sabes, resulta lo mismo
callar que decir.
Sorteado el legado
del árbol plantado
del hijo y el libro,
sorteado el olvido,
resulta que es vano el intento
si al fin de los tiempos
resulta que no eres feliz.
Junio - 2019 - Miami
viernes, 31 de julio de 2020
Danny Danny - pequeño balsero.
Esta canción, que compuso meses de su partida, es consecuencia de esta historia. Es el tipo de historia que solo le ocurre a los demás. Hasta que te ocurre a ti.
...
DANNY, DANNY
Letra y Música: Rubén Aguiar Muñoz (Mayo 4 de l995).
una noche de luna y mar de espejo
y navegó como en esos cuentos
que entre los dos solíamos inventar
supuestamente procurando el sueño,
marinerito navegó en silencio
con rumbo norte se escapó en silencio
sin su jolongo de juguetes y sin avisar.
bien poco de esta orilla en la memoria
de tan pequeño, de tan breve historia
sin un motivo para regresar
sin un puerto seguro en el confín
sin tierra firme para su raíz
sin una culpa ni un pasado, desterrado.
Partió de aquí
un lustro es buen espacio para partir
como en los cuentos a inventar otro verano
de mi mano.
Danny, Danny, hay piratas en la costa
Danny, Danny, otras playas te convocan lejos, Danny
llegarán noticias con las olas de ti
no será tu risa pero boga, Danny
siempre estará algún sitio donde puedas reír
lejos, Danny.
mi niño atravesó el estrecho
y de repente es mi
historia de otras gentes,
de quienes quedan, de los que se van
de las frías postales cada mes
de "no te olvides nunca" y "cuídate"
y esta tristeza contenida de la vida.
un lustro es buen espacio para partir
como en los cuentos a inventar otro verano
sin mi mano.
Danny, Danny, hay piratas en la costa
Danny, Danny, otras playas te convocan lejos, Danny
Llegarán noticias con las olas de ti
no será tu risa pero boga, Danny
yo estaré contigo cuando quieras reír
lejos Danny
Danny, Danny ...
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domingo, 26 de julio de 2020
Ultimas tardes con Marse
Como cuando llegas en la sed desaforada de andar el sol bajo la tarde y acercas a tus labios la jarra para beber despacio porque sea eterna el agua de la vida y de pronto tu ambición de sorbos tropieza con un incontrolable tragar tragar tragar sin respirar siquiera hasta que en la última gota descubres que va tu sed por la mitad si acaso fue que me bebí "Últimas tardes con Teresa" el día que cayó en mis manos esa novela de Juan Marsé resultando aquella la única vez que me ha ocurrido que comencé a leer un libro y no lo cerré hasta aquella tristeza del punto final que aun me acompaña porque la sed de Marsé no he conseguido saciarla ni leyendo tres veces su novela. Mis pantalones anchos
Lo que mejor recuerdo de esta foto de La Seña del Humor de Matanzas son mis pantalones. Tan anchos como pudiera conseguirlos, mi pasión de grandes pantalones y camisas enormes me llevaba a entrar siempre en una tienda de la Calle del Medio en Matanzas que vendía ropa para gente muy alta y ancha. Para gordos, sin ir más lejos. Ahí me encontré con ese pantalón que desluzco en la foto. Talla extra. Mal doblado sobre un estante de camisetas. Lo toqué. Y un rumor de hilos en mis manos me enamoró: ¡ese pantalón sonaba cuando lo tocabas! sábado, 18 de julio de 2020
Marta Flores, la Reina de la Noche
La escuché muchísimas veces. Era un crack. Matancera. Nació en Cárdenas, el 27 de diciembre de 1928. Llegó a Estados Unidos en 1959, sola, sin trabajo y sin hablar una palabra en inglés. Terminó convertida en una figura icónica de la radio, con más de 60 años al aire. Fue la primera voz femenina de la radio en español del sur de la Florida.
Los pocos minutos de esta entrevista de 2018 son suficientes para hacernos una idea de la historia de esta admirable mujer. Y, de paso, aprender y comprender un poco de la Cuba norteamericana y el esfuerzo, el emprendimiento, la perseverancia y la fuerza de una generación que convirtió un pantano en una ciudad imprescindible con una sola herramienta: el trabajo.
Esta enorme mujer, en sus inicios, para pagar un espacio de 15 minutos diarios en una radio local, trabajaba en una tienda vendiendo ropa, cantaba en un restaurante por la noche y los domingos vendía muebles en una mueblería de la calle 8.
Mucho le debe nuestra nación a personas como Marta Flores. Si Cuba y lo cubano no está completamente borrado del mapa es gracias a que ellos reprodujeron aquí en Miami una Cuba que en la isla se fue deteriorando.
Lo que admiro y agradezco por encima de todo es que hayan puesto a salvo el afán de trabajo. Lo que nosotros, los que nacimos después del 59, crecimos entendiendo como un deber, esos cubanos acá lo ejercieron como una necesidad y un derecho, desde la libertad, voluntariamente y con una voracidad que provoca mucha admiración y respeto.
EDP Marta Flores.
viernes, 26 de junio de 2020
Dos riberas. Historia de amor y dolor, como todo buen amor.
"Dos riberas" es canción de una historia real. Historia hermosa y triste. De otros y mía. De amor y dolor, como todo buen amor.
Muy pocas veces he podido cantarla completa pues no tengo defensa ante esta canción. Se me encima, cada vez que recurro a ella, con todo el derrumbe de mi mundo, esa caída hacia otro Rubén que fue la década del 90' del Siglo XX, que comenzó quitándome a mi madre y, sin detener, separándome de mi hijo, de mi padre, de mis hermanos, de mis amigos, de mi tierra, de mi comida, de mis sueños y mis rabias, de mi futuro de cantor y una probable adultez y del cabal cumplimiento de aquella reposada vejez junto al río, frente al mar…
Nada de lo tanto hermoso vivido después de esa década ha conseguido reconciliarme con Dos riberas, reconocerla como una canción de circunstancia, útil, como toda canción, únicamente para exorcizar lo peor del pasado. Sigue siendo un golpe en mi pecho.
Hay cosas a las que no se le debe cantar. Las canciones son la fotografía de las emociones, un retrato no de la imagen sino de lo que estás sintiendo cuando aprietas el obturador de la melodía y el verso.
Los protagonistas de Dos riberas no sólo tienen una historia de amor increíble. De esas de también dolor. Él, además, ha compuesto algunos de los más bellos cantos que se han escrito en Matanzas. Ella no se ha conformado con provocar muchas de sus canciones y también las ha cantado.
"Dos riberas"
Con un bolso, un abrigo, un pasaje real
un manojo de sueños y un trozo de mar
miércoles, 24 de junio de 2020
viernes, 12 de junio de 2020
La casa bajo el lago.
La mayor parte de aquel sitio ya no existe. O mejor: existe bajo las aguas de un inmenso lago, una presa, que alguien construyó allí hace más de 40 años.
Esa casa de la foto yace bajo ese lago. Intacta de cemento e historias de mis abuelos, que la construyeron, de mi padre y sus hermanos y mis primos. En ella velamos a mi abuela cuando se marchó. Igual de intactos y eternamente borrosos bregamos nosotros, los de la foto ante la casa, eternos de agua y aquel amor. Mi madre al centro, mi abuelo Niní a la izquierda, mi abuela Rosa a la (ala) derecha. Los primos todos. Y al fondo, asomado, El Pan de Matanzas. El Palenque y sus cuevas enormes quedaba al frente.
Ese sitio de la foto era la cuna, génesis, el paraíso en el que abuelo, entre el portal trasero de la casa y la loma había construido un terreno de pelota para esa creche de la foto que existía tan solo los sábados y domingos. Allí, las mañanas antes del juego ordeñaba su vaca y nos lanzaba burlón desde la tetilla la primera leche de aquella que luego ahumaba abuelarosa en sus enormes calderos de lata.
Es una historia infinita que acabó cuando sacaron de allí a todos los habitantes de la zona y poco después construyeron la laguna que nos sumergió a toda la familia en la única tristeza que probablemente nos sobreviva.
Todavía, de vez en vez, se me aparece ese niño de la foto que fui, preguntando cómo pudo suceder aquello, por qué, quién lo hizo y de qué manera. También mi padre se lo pregunta tantas veces, entre ellas en esas décimas que comparto al final.
Julio es amigo de Facebook, de relativamente poco tiempo. Nació en Holguín, Cuba, pero tiene mucho camino andado que incluye Rusia, España, Paraguay, Estados Unidos. Es músico, poeta y aquello otro, agudo, apasionado, conoce un montón de cosas que me sorprenden cada vez que las nombra. Pero lo más notable en él es que parece haber estado en cuanto evento ha ocurrido en este universo. Al escuchar mi canción Entre El Palenque y Pan ayer, me comentó:
———
"Julio Vicente Eso está lindo! O en términos técnicos: Eso está bueno tuuuu!"
"�Julio Vicente No, y ahora me doy cuenta que he estado ahí. Dragando una presa. 40 o 45 años a. Oye, entre el palenque y el pan lo que hay es agua. Ahora me doy cuenta. Digo, si no se ha secao. Lindos parajes, pero te queremos por aca, Master!"
———
No tengo cómo describir lo que siento. No sé lo que siento!! ¡Fue Julio Vicente quien…!!!!!!
Increíble. La vida es asombrosa. Y hermosa de veras. Tanta tristeza y de pronto esta curiosa alegría de lo pequeño que es el universo y lo cerquita que estamos unos de otros, en el espacio y el tiempo, en el misterio y la magia!
En venganza dejo aquí estas décimas de mi padre donde acusa a ese lago. A Julio le encantan las décimas así que no encuentro mejor castigo para quien creyó alguna vez que el talento se puede desperdiciar manejando grúas. Un artista en otro oficio puede ser un grave peligro.
Autor: Rubén Aguiar Dávila
Rubén Aguiar Dávila.
Que el asiento de tus aguas
Nutrió en mis tiempos sin maguas
Mis virtudes creadoras.
Tú no sabes las auroras
De vivencias que aniquilas,
Ni sabes que mis pupilas
Cansadas de ver estrellas
Buscan sepultas mis huellas
Bajo tus aguas tranquilas.
Me llega de donde posas
Que el silencio que reposas
Para mi es látigo y cruz.
Que un inefable capuz
Invade mis reflexiones
Que donde tus proporciones
Se hacen líquida sustancia
Treinta años de fragancia
Besaron mis ilusiones.
Gigante desentendido,
Sobre mi espacio vivido
Y el espejo de mis fiestas.
Con qué arrogancia recuestas
Tu transparencia a mis lomas
Con qué cuerpo sin aromas
Ni savia para las flores
Tomas todos mis amores
Y no sabes que los tomas
De anegar el caserío
Dejar el valle sin río
Y las flores sin esencia.
Te acuso por tu presencia
De incolora longitud
Y porque mi juventud
Y mis sueños de regazo
Son víctimas del abrazo
Eterno de tu ataúd.
Plegó sus alas de seda
Al quedar sin arboleda,
Frutos, palmares ni monte.
Por hacer del horizonte
Un espejismo difuso
Y por el flagrante abuso
De exterminar el batey
Patrimonio de la grey
Que me antecede, te acuso...
Que eres bóveda de todo,
Barro, lino, frondas, lodo,
Borrando mi amanecer.
Tu delito es converger
Lo siniestro con lo humano
Y tus náufragos, el llano,
El valle, el Palenque, el Pan,
Fiscales que juzgarán
Tu demencia de océano.
Aquí un link a un video de mi padre diciendo esas décima suyas dedicadas a la presa bajo la cual vive humedecido todo su pasado. Y buena parte del mío!
https://youtu.be/dK4beuAI-Z8
domingo, 7 de junio de 2020
Es la película más importante de mi vida.
Sigue siendo mágica esta película para el yo siempre adolescente que sueña para sí la más bella historia de amor del mundo.
Director: Samson Samsonov.
Guión: Edward Radzinsky sobre una historia de Anar Rasul oghlu Rzayev
Compositor: Eduard Artemyev
Protagonistas: Margarita Volodina y Mikhail Nozhkin.
Año: 1969
Estudios Mosfilm.
jueves, 28 de mayo de 2020
Debi llorar de Piloto y Vera . Canta Barbara Milian
jueves, 21 de mayo de 2020
Yo nací bajo un aguacero de décimas improvisadas.
miércoles, 20 de mayo de 2020
viernes, 15 de mayo de 2020
Mike Porcel, "Cantar de Gesta" de Ruben Aguiar
Mike Porcel interpretando mi canción “Cantar de Gesta”.
Xtrings Studio. Miami, 2014.
domingo, 12 de abril de 2020
jueves, 19 de marzo de 2020
Acertijo
"Acertijo".
La música comencé a hacerla en 2013. También por email, le envié a Barbara el texto y el fragmento de música que yo había compuesto hasta el momento. Recibí de respuesta un mp3 con la música que faltaba. Dijo "una propuesta" pero a mí me pareció maravillosa.
Ahora la hemos grabado y arropado con imágenes. Esperamos les guste.
Letra: Décimas de Rubén Aguiar Muñoz
Música: Rubén Aguiar y Bárbara Milian
A mi lado, mi mujer.
En mi pecho, sin nacer,
la décima desvelada.
Al norte, la tan soñada
Francia, romántica y loca.
Al sur, África que evoca
a los abuelos. Al Este,
la guerra. Y en el Oeste
la tierra que me convoca.
Abajo, el polvo al que voy.
A un lado, el calor que doy.
Al otro, el que necesito.
Delante de mí, inaudito,
un futuro ¿luminoso?
Detrás, el feroz acoso
del pasado. Y cada día
más cerca la lejanía,
más lejos lo provechoso.
En mis piernas, el camino.
En mis ojos, el destino.
En mi oído, la cigarra.
En mi cabello, la garra
del tiempo, el intolerante.
En mi ceño el más constante
fruncir. Mi espalda desnuda.
En mi palabra, la duda.
En mi elección, el amante.
en la vida, que transcurre
con tanta prisa que aburre.
Libre, como un verso suelto,
con mi música he resuelto
imposibles acertijos.
Y voy como van los hijos
del campo, con el arado
sobre mi rostro grabado
de rústicos escondrijos.
Adentro, el amanecer.
Delante lo por hacer.
Detrás lo que fue y es nada.
A la vera, la tonada.
Al pairo, lo que medito.
Arriba, el cielo infinito.
Abajo, el polvo al que voy.
A un lado, el calor que doy.
Al otro, el que necesito.
viernes, 28 de febrero de 2020
No había foto que se nos resistiera
...
La conseguí. La lata de galletas. Aunque tuvimos que salir disparados cuando me erguí para agarrarla.
En la cola no entendían mucho. Era apenas un tipo agachado, de voz muy ronca, parloteando a grito pelao' con uno muy serio que asentía.
Para la vendedora… momento de la foto:
...
Yo era Nadie participante de aquella "Semana de la Cultura Cienfueguera del 18 al 24 de Abril". El calor era mi Polifemo. Pedrito, que tomaba apuntes en la Zenit soviética, Homero.
Quizás fueran las cercanas fábricas del puerto que sobre nuestras calles y puentes vertían aquel humo que los poetas confundían con romántica niebla. Quizás simple alergia al clima político universal, a las aglomeraciones o a la polvareda desplegada tras el derrumbe del muro, del campo y del espíritu de entusiasmo. El caso es que vivíamos prendidos a ese medicamento.
Justo en aquellos tiempos comenzó a escasear y había que conseguirlo por receta o resolver dando coba y chantajeando a las amistades. Pero Cienfuegos era, para nosotros, la perla virgen. Y, tras una muela de media hora, aquella buena mujer, la de la foto, me vendió un pomito de Nafasolina.
La foto es testimonio de la solemne entrega oficial. Ella obtuvo una entrada gratis para la función de esa noche, función que, sin su comprensión y noble gesto subvertidor de la ley, no se hubiera podido realizar porque, literalmente, nos estábamos ahogando.
Homero, sobre el mostrador, al confirmar nuestra conquista, exclamaba a dúo con Odiseo: "¡No me lo puedo creer!"
Conseguimos la foto.
En esa época no había foto que se nos resistiera.
jueves, 27 de febrero de 2020
Corrían lentos los ochenta


lunes, 24 de febrero de 2020
Oscaridad II. Parásitos se burla de los pobres.
¿Contraste entre ricos y pobres? No. Contraste entre estafadores e incautos. Eso es el film "Parasitos".
Aunque los protagonistas son los primeros, por supuesto. Vagos, oportunistas, estafadores, parásitos. Es el orden en que nos los presentan. Los que hemos sido pobres ¡y tan pobres!, reconocemos ese tipo de personaje de barrio, esa familia en la que nadie quiere trabajar, que anda siempre a la caza de una oportunidad para hacerse con los bienes de los demás, sea estafando, robando, chivateando… y odiando, envidiando y maldiciendo, no ya a los ricos sino a sus prójimos mas cercanos, la gente que trabaja y se esfuerza en salir adelante por sus propios medios, sin engañar ni hacer daño a nadie, sin apropiarse de las propiedades ajenas.
"Parásitos" termina siendo una alegoría perfecta de la diferencia entre la mezquindad, esa familia pobre estafadora, y la honradez, cualquier familia pobre pero decente que no aparece en la película y que no sería capaz de cometer ninguno de los delitos que se magnifican como gracietas de los estafadores en el film. Deja mucho margen a la imaginación cómo puede haber sido la vida, el entorno y la educación que recibió el director en su infancia y juventud, cuando era pobre. O a qué le huelen los suyos y nosotros, los pobres, ahora que pertenece a otra clase, la de los famosos y probablemente rico.
Pero bueno, si en esta postmodernidad una academia otorga su premio de Literatura a un cantautor que hasta como músico es de mediocre para abajo y todos tan campantes, qué importancia puede tener que cualquier academia de cine otorgue su premio mayor a una película de menor nivel que otras que aspiraban a esa distinción.
El valor de los Oscar no proviene de los premios que otorga sino de la excelencia de las películas que se realizan cada año. Pero su infraestructura convierte en jueces a una clase al parecer poderosamente resentida y tendenciosa que se divierte repartiendo a su gusto y medida el prestigio robado a aquella otra clase de verdaderos artistas que son la causa de que ellos existan y de la que se nutren como Parásitos.








